miércoles, 8 de julio de 2026
Año de palomas
Este año se están viendo más palomas que en temporadas anteriores debido, fundamentalmente, a una primavera lluviosa y a que los agricultores han sembrado sus campos. Aunque la avena ya se ha recogido, todavía queda por segar el trigo y la cebada, además se ha sembrado algo de girasol, lo que también contribuye a que las palomas encuentren alimento y se distribuyan por distintas zonas.
Por aquí, donde cazo habitualmente, las charcas siguen sucias y sin llenarse, se mantienen gracias al agua acumulada tras las últimas lluvias. Me he ofrecido a llenar la que tengo hecha en el coto para que no les falte agua durante el verano, ya que se prevén unos días muy calurosos y el agua no puede faltar en estas fechas. Toda clase de animales entran a la charca a refrescarse, desde pequeñas aves hasta mamíferos que aprovechan cualquier punto de agua disponible.
Aunque faltan algo menos de dos meses para la apertura de la media veda, a muchos cazadores ya nos quita el sueño cómo se va a dar el primer día de torcaces. Y es que, en la paloma torcaz, el día que más esperado es siempre el primero, porque no están tiroteadas y se muestran más confiadas, moviéndose de un lado a otro con menos recelo.
De aquí a la apertura de la veda puede pasar de todo. Una tormenta unos días antes puede hacer que las palomas se desplacen a lugares más seguros o cambien por completo sus rutinas de paso. Por eso, hasta el mismo día de la cacería no se sabe con certeza cómo se dará la jornada. En la caza de la torcaz, como tantas veces ocurre en el campo, la última palabra siempre la tiene la naturaleza.
La torcaz es un ave inteligente. Es Tiene una vista de lince y es capaz de detectar el menor movimiento a gran distancia. Por eso conviene estar bien camuflado y perfectamente integrado en el entorno. Es importante no precipitarse en los tiros. Hay que dejarla cumplir. Muchas veces erramos los tiros porque nos precipitamos. ¿Quién no ha tenido cerca del puesto a alguien que les dispara en las nubes? A la paloma torcaz hay que tirarle cuando se le ve el collarín y se presenta la oportunidad clara, no antes. Los tiros altos no hacen sino alejarlas.
La torcaz vuela más rápido de lo que parece. Su velocidad engaña, y por eso, la mayoría de las veces erramos los tiros por detrás. Yo suelo emplear séptima, 34 gramos y de choques 3 y 1 estrellas. En días calurosos conviene usar cargas más suaves ya que el hombro lo agradece menos y no por emplear más gramos se consigue abatir más piezas.
La elección del puesto es fundamental. La paloma torcaz es un ave muy querenciosa, con rutinas bastante marcadas. Saber leer el campo, las querencias y los pasos habituales es casi tan importante como el propio disparo.
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