De caza
martes, 3 de febrero de 2026
El animalismo vuelve a sufrir una derrota en la calle
A pesar de que algunos medios de comunicación han intentado inflar las cifras de manifestantes que participaron este pasado domingo por las calles de las principales ciudades de España para prohibir la caza, coincidiendo con el “Día del Galgo” que se celebra el 1 de febrero, lo cierto es que las concentraciones tuvieron muy poca afluencia de público.
Un año más se confirma el escaso apoyo social de la plataforma No a la Caza y de grupos animalistas como PACMA, que reclaman la prohibición de la caza. Mientras tanto, el Gobierno estudia nuevas restricciones como prohibir también que los menores de edad puedan participar en cacerías o asistir a espectáculos taurinos.
RTVE fue uno de los medios más tendenciosos al hablar de “miles de manifestantes”, una cifra que contrasta de forma evidente con las imágenes registradas en ciudades como León, Madrid, Burgos, Coruña, Pamplona o Valencia, donde las concentraciones anunciadas a bombo y platillo por televisiones y medios de comunicación volvieron a evidenciar una asistencia muy reducida.
Nuevamente se intenta criminalizar al colectivo de cazadores vinculándolo con el abandono de perros de caza y el maltrato animal. Sin embargo, las cifras oficiales desmienten estas afirmaciones sesgadas y tendenciosas difundidas por determinados grupos animalistas.
Segú datos del SEPRONA, de los 546 perros abandonados registrados en 2018, solo 172 eran de caza, y de ellos únicamente 52 correspondían a galgos. Además, informes de este mismo organismo señalan que los perros de caza se encuentran entre los que presentan menores índices de maltrato dentro del conjunto de animales domésticos.
Frente a estos datos oficiales, las asociaciones animalistas aseguran que cada año se abandonan alrededor de 50.000 galgos en España una vez terminada la temporada cingética, una cifra que no se sostiene con las estadísticas reales: de los casos documentados, únicamente 60 galgos fueron abandonados directamente por sus propietarios
Muy distinta fue la imagen ofrecida hace unos años por la gran manifestación en defensa de la caza celebrada en Madrid, donde decenas de miles de cazadores, familias del mundo rural y profesionales del sector salieron a las calles para reivindicar una actividad esencial en España. Aquella movilización demostró que la caza no es solo una tradición profundamente arraigada, sino también un pilar económico y social en amplias zonas del país.
Las concentraciones del domingo han vuelto a demostrar que, más allá del ruido en redes sociales y del apoyo de ciertos medios, el rechazo a la caza no cuenta con el respaldo popular que algunos pretenden hacer creer. Mientras tanto, el sector cinegético sigue trabajando, generando riqueza y cuidando del entorno, a la espera de que el debate público se base en datos y no en consignas.
Prohibir la caza no supondría un avance en bienestar animal, sino un golpe para miles de familias y para el equilibrio medioambiental que, paradójicamente, los propios cazadores ayudan a preservar.
jueves, 22 de enero de 2026
Últimos días de temporada
Marcaba bastante viento para hoy jueves, que se mantendrá a lo largo de la próxima semana, incluso se prevé alguna nevada. Aún así, al final nos hemos decidido a ir. Estamos terminando la temporada, así que hay que aprovechar los pocos días que quedan que han pasado realmente muy rápidos. Y es que cuando disfrutas de lo que haces, el tiempo vuela.
El viento, aunque ha sido bastante incómodo, nos ha dado un poco de tregua durante las primeras horas. A media mañana se ha vuelto algo más molesto, con rachas más fuertes. Con el aire soplando, la sensación térmica era de más frío.
En el coto de al lado había un ojeo, así que hemos decidido coger la vuelta al revés para no meter perdices. Fuenteagria es un buen cazadero, pero hoy resultaba pesado cruzar los sembrados y los barbechos después de las últimas lluvias. Pero, como dice el refrán, sarna a gusto no pica.
Las perdices andan ligeras. Apeonan largas y se concentran en grupos.
Elías lleva la mano; Jorge a una punta y Mauro en la otra, intentamos tirar las perdices al monte. A estas alturas de temporada, las perdices se las saben todas.
Se oye el canto de los machos que anticipan el celo. En unas semanas comenzarán a emparejarse.
Mientras Mauro y yo hemos tenido muchas ocasiones de disparar a las perdices, Jorge no ha tenido la misma suerte.
La primera vuelta se ha dado bastante bien, con 9 perdices y 2 conejos. En la segunda he tenido menos opciones, errando un par de perdices muy buenas.
He estado fallón en perdices enviadas que en otras ocasiones suelo bajar, aunque vayan altas. Hay que correr bien la mano si no quieres hacer el tiro trasero.
Hoy se ha movido algo de paloma. He podido disparar a una, aunque larga. Andaban paradas en las carrascas, al igual que los tordos.
Blaki me ha sacado dos conejos de un reguero que he conseguido abatir. He errado un tercero entre las carrascas. De segundo tiro parecía que iba algo pinchado, según me ha dicho Elías, pero los perros no se han podido hacer con él. Lo mismo me ha ocurrido en un doblete, donde solo he podido cobrar una perdiz. La otra, por el rastro de Blaki, se ha metido entre las piedras, y es que al menor soplo de vida que tengan, desaparecen como si la tierra se las hubiera tragado.
Mauro, que no es el mismo Mauro que me acompaña otras veces, y que era la primera vez que venía a este coto, ha empezado mal la primera vuelta, pero luego se ha repuesto y se ha colgado 13 perdices.
El frío no ha sido impedimento para disfrutar de una nueva jornada de caza entre buenos amigos. El próximo 5 de febrero pondremos punto final a una temporada llena de buenos lances y repleta de emociones.
viernes, 9 de enero de 2026
Frío y perdices en El Bonillo
Una mañana gélida, pero provechosa, en el Bonillo. Estamos ya finalizando la temporada cinegética y hoy hemos vuelto a la Patirroja con una cuadrilla más amplia de lo habitual: Mauro, Jorge, Antonio, José Luis y Pepe Tortosa.
El frío de la mañana no ha hecho mella en las perdices, que han salido muy largas, guardando bien la distancia. Normalmente, con el frío la caza se retiene algo más y rompe más cerca, pero hoy no ha sido el caso.
Blaki atento a la salida del conejo (Foto: PS)
Nos hemos dividido en dos grupos. En uno iban Cesáreo con Antonio, José Luis y Pepe Tortosa; en el otro, Elías, Mauro, Jorge y quien suscribe estas líneas.
Un cazadero con abundantes carrascas y sembrados, que exige de unas buenas piernas.
Los protagonistas indiscutibles de la jornada han sido los perros. Blaki ha cobrado cuatro perdices, tres de ellas de ala. Trufa, la perrita de Elías, me ha cobrado una perdiz enviada que he abatido en un ganchillo y que ha caído en el monte. A Mauro también le ha cobrado un par de piezas más.
Solo por el trabajo de los perros ha valido la pena el viaje. Cada día estoy más convencido de que la caza sin perro no tiene ningún sentido.
He empezado mal la mañana, errando dos perdices consecutivas. A una le he tirado mal con Elías cerca, y cuando me encontraba con la escopeta abierta, me han entrando dos por encima de la cabeza. Cosas que pasan cuando cazas con una paralela y te sorprenden con el arma descargada.
Rodando un montón de leña, Trufa avisaba de que había alguna pieza agazapada entre las ramas. Ha sido cuando Elías se ha puesto encima cuando ha salido el conejo. Blaki ha estado a punto de cogerlo con la boca, momento que muestra la fotografía que ilustra el artículo.
Esperábamos encontrar algo de nieve, pero el tiempo nos ha permitido cazar en muy buenas condiciones, a pesar del frío ha lucido el sol. Un grado marcaba el termómetro al llegar a El Bonillo. Los caminos, cubiertos de escarcha, parecían una pista de hielo.
Hoy no hemos parado a tomar el taco, así que hemos estado más tiempo en el monte. Solo hemos hecho una breve parada para descargar la caza y coger cartuchos.
Teníamos muchas ganas de cazar después del parón navideño; llevábamos casi un mes sin subir a La Mancha.
He perdido la ocasión de hacer un doblete, abatiendo solo la primera. Blaki ha sacado una perdiz emboscada dentro de una acequia. Por suerte, la he podido abatir, porque estas perdices que parecen tan fáciles suelen fallarse: muchas veces nos precipitamos en el tiro y no las juzgamos bien.
Llegando a los coches, Jorge ha abatido una perdiz larga, de las de quitarse el sombrero.
Las perchas han sido bastante generosas, teniendo en cuenta que estamos ya finalizando la temporada y la perdiz está mucho más resabiada.
Como colofón al día, en la Fonda Santiago nos esperaban unas judías con perdiz y unas migas ruleras, que han sido el complemento perfecto para esta nueva jornada de caza.
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Cuaderno de caza: cuarenta años de memoria en el campo
Desde 1987 llevo un cuaderno en el que anoto cada jornada de caza en las que he participado, con el número de piezas abatidas y algunas anotaciones. La primera de estas entradas data de julio de 1987. Aquel día abatí seis conejos en Ossa de Montiel, en el coto de Peñadorada. Cazaba entonces con una repetidora Beretta 303.
Aquel cuaderno, escrito hoja a hoja, es hoy un recorrido por más de tres décadas de campo, perros, viajes y amaneceres.
El 12 de octubre de 1992 me colgué doce perdices. Hubo otro día de diez el 10 de octubre de 1993 y dos jornadas más de nueve. Entonces no había perdices de suelta. Eran otros tiempos para la reina del monte.
La codorniz tampoco faltó a la cita. En Peñadorada hubo dos jornadas memorables, con trece y once piezas. Y en Torre de Juan Abad, donde tuvimos un coto durante un par de temporadas- muy querencioso también para la liebre-, se dieron días de cinco liebres en 1992 y 1995, además de otro de cuatro en octubre de 1993.
En 1999 cambié de escopeta y pasé de la Beretta 303 a la Urika. Entre diciembre de ese año y agosto de 2008 abatí 1.106 conejos. Hubo perchas difíciles de olvidar: 23 rabudos en una jornada por la mañana, y 18 el 16 de octubre de 2004, todas ellas en Peñadorada, un coto que siempre fue sinónimo de conejo.
La liebre también tuvo años de abundancia, al contrario de lo que ocurre ahora. El 14 de octubre de 2000 me colgué nueve. Hice un doblete tras una muestra de Rocco, de esas que se quedan grabadas para siempre en la retina.
Durante estos casi cuarenta años, el pato también ha sido protagonista de innumerables lances en una laguna natural, escenario de amaneceres y esperas memorables.
Hubo también jornadas con temperaturas gélidas, de varios grados bajo cero. El 10 de diciembre de 2005, el termómetro marcaba -5,5 ºC.
El 28 de diciembre de 1996 me acompañó Rocco por primera vez a cazar. Aquel día no hubo demasiada suerte y solo pude abatir una perdiz. El segundo viaje ya se dio mejor y me pude colgar cuatro perdices y un conejo.
Después de Rocco vino Sénia, una preciosa labradora negra con la que he compartido jornadas de caza inolvidables. El 12 de julio de 2007 hizo su primer viaje conmigo.
Tras Sénia tuve otra labradora color chocolate, Duba. Me acompañó por primera vez el 22 de diciembre de 2014. Por desgracia, solo estuvo conmigo dos años. Fue una perrita muy buena.
Como no entiendo la caza sin perro, Syrah ha sido mi mejor compañera durante todos estos años.
He compartido jornadas de caza con amigos y compañeros inolvidables, alguno de los cuales ya no están entre nosotros, como Miguel Ferrer, Pepe Sala, Pepe Mora, o Miguel Ferrero. Otros fueron mis maestros, como Paco Sanchis o Ramón Ferrero.
La Beretta superpuesta también tuvo su papel en el cuaderno, con jornadas destacadas, entre ellas dos ojeos en el coto de la Sierrecilla, con los Venera, saldados con perchas de 57 y 30 perdices. En Casas Juntas, cazando el conejo con hurón, el contador se detuvo en 140 piezas.
En julio de 2008 llegó la paralela, una preciosa Mateo Mendicute que aún hoy me acompaña. Con ella siguieron las buenas jornadas de conejo- perchas de 17, 13 u 11- y algún día notable de codorniz, con diez y nueve piezas. Peñadorada seguía respondiendo, fiel a su historia.
El balance global de todos estos años habla por sí solo: 1.881 conejos; 258 liebres; 1.754 perdices; 513 torcaces;293 palomos; 249 codornices; 129 tórtolas, 95 patos; 588 tordos y 22 urracas.
Muchas horas de viajes a lo largo de todos estos años. Noches de insomnio. Muchos kilómetros recorridos. Solo a Peñadorada, 297 viajes; 72 a Torre de Juan Abad. Muchas jornadas de vacío. De todos los cotos en los que he cazado, donde más he disfrutado ha sido en Peñadorada, en Ossa de Montiel, un coto que tuvimos durante muchos años y que guarda una parte muy importante de mi vida de cazador, escrita día a día en aquel cuaderno.
domingo, 21 de diciembre de 2025
A mi perrita Syrah
Hoy he tenido que tomar la decisión más difícil de mi vida. Después de casi diez años de lealtad y cariño incondicional, decir adiós no ha sido nada fácil.
Esta noche, casi sin fuerzas, ha intentado subir a mi habitación como hacía todas las noches cuando se encontraba bien. Siempre ha dormido conmigo a un lado de la cama. De madrugada me despertaba moviendo el rabo para que la bajara a hacer sus necesidades.
Syrah ha sido parte de mi vida. Me ha dado enormes satisfacciones y, a su lado, la vida me resultaba más fácil. Cada día aprendo más de los animales, y ella ha sido una gran maestra.
Syrah llegó a mi vida en abril de 2016, poco después de que me atropellaran en la carretera a Duba, una preciosa labradora de poco más de dos años, color chocolate. A los poco días me la trajeron. Tenía tres meses y ya era una preciosidad: Regordeta, con unos ojos color miel muy expresivos que nunca olvidaré.
Desde entonces no se ha separado de mí, ni yo de ella. Era única. Solo le faltaba hablar. Me ha dejado un vacío inmenso. No tendré otra perrita igual que me de tanto amor y cariño.
Hace unos años dejó de acompañarme a cazar por una displasia de cadera. Ha sido la mejor perrita que he tenido, junto a Sénia.Tenía una gran afición y cuando ya no me la llevaba, sabía cuándo me iba a cazar. Tenía que engañarla, aunque era imposible, porque era muy lista.
Le encantaba bañarse en la piscina. Incluso ahora, que ha estado muy malita, lo seguía haciendo. El otro día, cuando veníamos del veterinario, lo primero que hizo al llegar a casa fue darse un chapuzón. Daba igual si era verano o invierno, hiciera frío o calor.
Disfrutaba, como los niños, pisando los charcos. Cogía palos y piedras y los entraba a casa. Conservo algunos de estos objetos sobre la cómoda de mi habitación.
Syrah ha significado para mí algo mucho más que un animal de compañía. Ha sido parte de mi familia, un miembro más. Leal, buena, cariñosa, inteligente, obediente… no hay suficientes adjetivos para describirla. Era puro amor.
Le gustaba que la abrazara. Tenía una mirada muy expresiva. Hay perros que son muy especiales y Syrah lo era. Contigo se ha ido una parte de mi vida.Ya nada será igual sin ti.
Ha sido mami dos veces. De su última camada tengo dos hijos suyos: Lía y Blaki que ahora tienen dos años y 9 meses.
Marta, la veterinaria que la ha atendido, se ha desvivido por sacarla adelante. Ha hecho todo lo que está en sus manos de forma admirable, pero la leishmania, y más cuando empieza a afectar a órganos vitales como el riñón, tiene muy mal pronóstico.
En febrero hubiera cumplido diez años, si esta maldita enfermedad no se hubiera cruzado en nuestro camino. Siempre fue una perra fuerte y sana y hasta el final de sus días siguió demostrando un espíritu valiente.
Aunque ya no estés conmigo, seguirás durmiendo a mi lado.
jueves, 18 de diciembre de 2025
Peste porcina africana: ¿brote natural o filtración de laboratorio?
El origen del virus que afecta a los jabalíes en Cataluña genera dudas, hipótesis y comparaciones con la mixomatosis y la COVID-19
¿Nos están contando toda la verdad sobre la peste porcina? ¿Cómo se ha propagado la enfermedad? ¿Fue realmente un bocadillo de mortadela en mal estado el origen de la infección? ¿O estamos ante un nuevo caso similar a lo ocurrido con los conejos y la mixomatosis, utilizado en este caso para acabar con los jabalíes? Son preguntas que todavía no tienen respuesta.
En Cataluña, concretamente en la zona de Collserola/Belaterra, se han detectado los primeros casos, con medio centenar de jabalíes infectados. Se ha perimetrado la zona y se han impuesto restricciones de acceso al parque natural. Continúan las batidas, las capturas y la búsqueda de animales muertos con la ayuda de perros adiestrados. En el tema de las capturas cuidan mucho el lenguaje para no ofender a los ecologistas. Los jabalíes se capturan en trampas para luego ser sacrificados.
Las primeras informaciones apuntaban a la ingestión de un bocadillo en mal estado como causa de la propagación de la enfermedad. Cada vez es más frecuente ver piaras de jabalíes en los pueblos rebuscando comida en los contenedores de basura. No encuentran alimento en el monte y bajan a buscarlo.
La plaga de conejos en Australia se combatió mediante una vacuna desarrollada por un médico francés que, cansado de los daños que los conejos le provocaban en sus campos, desarrolló una vacuna que provocó casi su extinción, dando lugar a la enfermedad conocida como mixomatosis y que todavía hoy sigue afectando a los lagomorfos provocando una gran mortandad.
Los jabalíes son considerados igualmente una plaga que arruina cosechas y provoca muchos daños en la agricultura. No es descabellado pensar que, al igual que ocurrió con los conejos, la peste porcina que ahora conocemos haya salido de un laboratorio, como pasó con la Covid. De hecho, algunas informaciones apuntan en esta dirección.
Análisis genéticos del virus recolectado muestran que la cepa hallada en Cataluña es muy similar a la cepa “Georgia 2007”, que es una cepa de referencia utilizada en investigación y desarrollo de vacunas — y no a las cepas que circulaban recientemente en la naturaleza en otros países europeos. Una de las instalaciones bajo investigación es el Centre for Research in Animal Health (Cresa), un laboratorio estatal situado en la misma zona del brote, aunque dicha institución niega haber sido el origen.
En el fondo, se busca acabar con la sobrepoblación de jabalíes, como ocurrió con los conejos.
En la Comunidad Valenciana, donde de momento todavía no se ha detectado ningún caso, la Generalitat pagará a los cazadores 40 euros por cada jabalí abatido para combatir la peste porcina. La misma medida ha sido adoptada por el Gobierno de Aragón.
domingo, 14 de diciembre de 2025
Aparecen liebres con mixomatosis en el término de la Font de la Figuera
Varios ejemplares con síntomas de mixomatosis fueron encontrados por un grupo de cazadores
En plena alarma por la peste porcina, cuya causa de mortandad y contagio sigue siendo un misterio, aunque cada vez cobra más fuerza la hipótesis de que pudiera haberse originado en un laboratorio, la liebre vuelve a ser actualidad, y no precisamente por buenas noticias.
Ejemplar de liebre con mixomatosis hallada por un grupo de cazadores en el término municipal de la Font de la Figuera
En 2018 se detectaron los primeros casos de mixomatosis en liebres en Castilla -La Mancha y Andalucía, lo que llevó a la prohibición de su caza en dichas comunidades
La aparición de mixomatosis en liebres confirma que el problema sigue activo y que la enfermedad ya no es algo puntual, sino un riesgo real para las poblaciones silvestres. Desde que en 2018 se detectó el salto del virus del conejo a la liebre, se sabe que puede provocar altas tasas de mortalidad, especialmente porque la liebre no tenía defensas naturales frente a esta enfermedad.
La enfermedad, que afectaba tradicionalmente a los conejos, dio el salto a las liebres provocando una elevada mortandad.
Este domingo, un grupo de cazadores encontró varios ejemplares de liebres con síntomas compatibles con la enfermedad en el término municipal de la Font de la Figuera entre las poblaciones de Navalón y La Font. Los ejemplares han sido localizados en la sierra. Los hechos han sido puestos en conocimiento de la sociedad de cazadores de la Font de la Figuera, así como de la Federación Valenciana de Caza y de los agentes medioambientales para activar protocolos de seguimiento y control.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





