jueves, 25 de junio de 2026

Buenos consejos de un gran tirador

Todos los sábados por la tarde bajo a Vallada a tirar al plato. La verdad es que llevo una temporada bastante mala, con unos porcentajes muy bajos. Los tiradores no suelen dar consejos, pero este sábado tuve la suerte de coincidir en el campo de tiro El Tollo con un magnífico tirador como es Juan Carlos Palomares. Antes de comenzar la serie me dio un par de consejos que, hasta ahora nadie me había dado, y eso que ya llevo algunos años practicando el tiro al plato. La colocación del arma, el encare y la posición de los pies son fundamentales. El tiro al plato es una modalidad muy técnica que requiere de un control mental muy grande. La mente y la vista deben estar focalizadas únicamente en el plato.La concentración debe ser máxima.Cualquier distracción pasa factura.
Juan Carlos Palomares en una sesión de entrenamiento de tiro al plato en Vallada (Foto: PS) Yo siempre he salido con el plato apuntando al centro de la máquina, colocando el punto de mira de la escopeta sobre el plato que hay de referencia en el centro de las máquinas, unas veces más arriba y otras más abajo. He probado todas las opciones, con resultados dispares. Hice caso a los consejos que me dio Juan Carlos Palomares y terminé la serie con un 24. Los errores normalmente se cometen en los platos más angulados, donde más hay que correr la mano y normalmente erramos por detrás. Al plato hay que buscarle todas las ventajas. Por eso es importante salir bien con él; si no vas vendido y los ceros llegan por sí solos.Si tiramos en una posición cómoda evitaremos pegar tirones. Solo tiré una serie. La siguiente cogí mi móvil y estuve grabando un video mientras tiraba Palomares para después verlo con más detenimiento y estudiarlo, porque así es como se aprende. También hice fotografías para observar la colocación de los pies. Yo siempre me ponía en el centro del cuadro, independientemente del puesto. Otro error. Hay que colocarse en sentido contrario a donde pones el cañón. Si en los dos primeros puestos del planche colocas el cañón un poco a la izquierda, los pies hay que ponerlos a la derecha. En el puesto central colocaremos la escopeta al centro del plato, mientras que en los puestos cuatro y cinco la colocaremos a la derecha del plato central y los pies a la izquierda. Esta norma tan sencilla me ha servido para mejorar los porcentajes. Esta semana estuve en Almansa y tiré un par de series. Me acompañó Mauro que también me ayudó a corregir errores. Debo juzgar mejor el plato y dejarlo volar un poco más. Si disparas demasiado pronto, tienes menos tiempo para leer la trayectoria real del plato y es más fácil equivocarte en la línea o en la velocidad. Al tirar muy rápido, tiendes a quedarte por debajo.

lunes, 1 de junio de 2026

Mal comienzo de la temporada de tiro al plato

Llevo un comienzo de temporada de tiro al plato bastante malo. El peor de los últimos años. Y cuando digo años, me refiero a los últimos 24, desde que empecé a llevar una pequeña estadística de mis resultados. En las primeras 18 series que he tirado, solo en cuatro he conseguido superar los 20 platos. Estoy convencido de que la culpa no es ni de la escopeta ni de los cartuchos. Llevo más de cinco años tirando con la misma escopeta y utilizando los mismos cartuchos, y mi media habitual rondaba los 21 platos. Tiro habitualmente en el campo de tiro de Vallada todos los sábados por la tarde. No es un campo fácil. En determinadas condiciones cuesta ver bien la salida de los platos, especialmente en los días nublados, cuando la visibilidad y el contraste son bastante peores. Como ocurre con muchos tiradores, yo también tengo mis manías, y he llegado a plantearme cambiar de escopeta para ver si mejoran los resultados. Había pensado en comprar una Browning 825 S3 Trap. Actualmente tiro con una Perazzi 2000, una excelente escopeta que siempre me ha dado muy buen resultado. Las Perazzi, y en general la mayoría de las escopetas de foso, suelen hacer el primer disparo alto porque el plato siempre está subiendo y se busca verlo por encima de la banda. En esta modalidad se busca que la escopeta tire un 70/30 u 80/20, e incluso más alto en algunos casos, ya que el plato siempre sale ascendiendo y conviene mantenerlo visible por encima de la banda. Mi forma de tirar es de saque, lo que en ocasiones me lleva a precipitarme y a no juzgar correctamente la trayectoria del plato. Con el tiempo he aprendido que tirar rápido no significa romper más platos. De hecho, muchas veces ocurre lo contrario: la precipitación hace que se falle un plato que, con una décima más de observación y control, probablemente habría terminado roto. La teoría la conozco perfectamente, pero una vez en la cancha aparecen los nervios. En el tiro al plato, la concentración es un factor fundamental. Cualquier distracción, por pequeña que sea, puede ser suficiente para errar un plato. Basta un pensamiento ajeno al disparo, una preocupación por la puntuación o un fallo anterior para perder la atención necesaria durante unas décimas de segundo. No es casualidad que los tiradores de élite dediquen tanto tiempo a la preparación mental. Muchos cuentan con la ayuda de psicólogos deportivos para aprender a gestionar la presión, controlar los nervios y mantener la concentración durante toda la competición. A medida que aumenta el nivel, las diferencias técnicas entre los tiradores son cada vez menores, por lo que el aspecto psicológico adquiere una importancia decisiva. En mi caso, sé que gran parte de mis problemas actuales son la falta de concentración y un nivel de exigencia excesivo. Cuando aparecen los nervios, tiendo a precipitarme en el disparo y a no valorar correctamente la trayectoria del plato. La clave está en conseguir que la mente se mantenga tranquila y centrada en el plato que acaba de salir, sin pensar ni en el resultado ni en los errores anteriores. La temporada aún no ha terminado. Todavía quedan un par de meses hasta octubre, tiempo que espero aprovechar para corregir mis defectos y recuperar la confianza en mí mismo.