sábado, 1 de agosto de 2026

Contando los días para la media veda

En nada estaremos ya con la ropa de camuflaje, la barraca y el cajón de cartuchos. Ya contamos los días para el inicio de la media veda, que en Castilla La Mancha comenzará el jueves 20 de agosto. Por suerte, este año se han prohibido las tiradas de descaste al torcaz que solían realizarse durante el mes de julio. Estas tiradas perjudicaban las jornadas posteriores porque en la paloma torcaz el mejor día suele ser el primero. Cuando la torcaz ha sido muy tiroteada busca lugares más tranquilos donde no la molesten, como parques y jardines de muchas ciudades, donde se ha asentado durante todo el año y, en muchos casos, ya ni siquiera emigra. Además, el descaste coincidía con una época en la que todavía había muchas palomas con huevos o criando a sus pollos. Si no surge ningún contratiempo, volveré al mismo cazadero que el año pasado. Se trata de una finca de Almansa cuyo encargado lleva ya varios meses cebando las palomas. Ahora mismo alimento no les falta, porque, aunque el cereal ya se ha cosechado, todavía queda mucha simiente esparcida por el suelo. El otro día aprovechamos para ir al campo de tiro de Almansa a afinar la puntería con unos recorridos de caza. Mi amigo Miguel Ángel y yo, atravesamos antes la carretera interior y desde el coche, llegamos a contar más de un centenar de pájaros. Eran bandos muy numerosos. Los cables de la luz negreaban de tantas palomas posadas. Todo apunta a que este año habrá mucha paloma torcaz. El tiempo ha acompañado y, en general, se prevén, buenas tiradas. Aunque ya sabemos que con esta especie nunca hay nada seguro. Puede cambiar de un día para otro. Por eso mismo hasta que no estemos en el puesto no sabemos cómo se va a desarrollar la jornada. La paloma es un ave migratoria, y, por tanto, es imprevisible. Un día puedes ver muchas y al día siguiente ninguna. Una tormenta la víspera puede echar por tierra todas las previsiones. Si en la caza conviene ser siempre prudentes, cuando hablamos de la paloma torcaz todavía más. Yo empleo cartuchos de séptima de 34 gramos y choques de tres y una estrellas; si las palomas entran muy altas, monto dos y una estrellas y utilizo sexta. Por eso siempre llevo dos escopetas: Una paralela, con la que cazo habitualmente, y una superpuesta con polichoques, aunque la paralela tiene dos juegos de cañones: uno más abierto y otro más cerrado, de dos y una estrellas. A la paloma hay que dejarla cumplir. A primera hora de la mañana suelen entrar muy altas y muchos cazadores no son conscientes del alcance real de los perdigones, pensando que tiran con balas y disparan a las nubes y lo único que consiguen es espantar los bandos para el resto de la jornada, molestando, además, a los puestos más próximos. La torcaz tiene una vista extraordinaria. Conviene permanecer perfectamente camuflado y evitar cualquier movimiento innecesario. Al menor gesto o simplemente el destello de los cañones, la paloma cambia de dirección y se pierde la oportunidad de abatirla. Antes de que amanezca hay que estar ya en el puesto con todo preparado. No es lo mismo un puesto de agua que uno de comida. Al amanecer, la paloma abandona el dormidero en busca de los comederos y, por la tarde, sobre las tres, conviene estar de nuevo preparado en la barraca. En los puestos de agua también es importante conocer sus costumbres. La torcaz suele acudir a beber dos veces al día: a media mañana, después de alimentarse, y en las últimas horas de la tarde, antes de regresar al dormidero. Mucha suerte y viva la caza.