jueves, 20 de agosto de 2026
La tormenta estropea un buen inicio de paloma torcaz
Blaki barruntaba que nos íbamos de caza, pero esta vez no tocaba. Demasiado calor. En este viaje a la paloma me han acompañado Jorge, Nicolás, Josep Lluís y Miguel Ángel. Tras un viaje un tanto accidentado, a las 5:30 hemos llegado al parador de la Font de la Figuera. A las 6 en punto ya estábamos en la finca.
Tras el oportuno sorteo, el organizador de la tirada nos ha ido colocando en los puestos. A mí, concretamente, me ha tocado el mismo sitio que el año pasado: el 3 por la mañana y el 9 por la tarde.
Estaba situado en una rambla, junto a una torre eléctrica, con un enorme sembrado delante. Unas balas de paja, amontonadas unas sobre otras, han servido de pantalla, aunque llevaba barraca, pero las torcaces desconfían menos si lo que tienen delante es algo natural. Las palomas han entrado muy altas durante toda la mañana y solo he tenido ocasión de tirar a un par de ellas. No han hecho caso a los cimbeles colocados en tierra. Había que estar muy atento, porque entraba mucho palomo y no se le podía tirar.
Jorge en su puesto de la tarde (Foto: PS)
Por la mañana, la temperatura ha acompañado después de unos días muy calurosos con temperaturas por encima de los 36 grados. Ha amanecido nublado y el tiempo parecía perfecto para la tirada.
Mi compañero de puesto, Francisco, ha bajado un par de torcaces muy altos. Nada más comenzar la tirada ha cambiado el choque a una estrella.
Yo, en cambio, no he podido colgarme ninguno. Jorge tampoco ha tenido suerte con el puesto de la mañana. Apenas tenía visibilidad, demasiado tapado y los puestos estaban muy próximos unos de otros. De no haber llovido, habría sido un buen puesto, ya que tenía una pequeña charca para que beban los animales.
Han pasado bandos, pero muy altos. A las nubes. Aún así, hay cazadores que no conocen muy bien el alcance de los perdigones y disparan fuera de tiro. En los puestos alrededor de la casa y en los campos de almendros se oían muchos tiros, lo que hacía pensar que por otras zonas de la finca las palomas estaban entrando mejor.
A las 11 hemos dado por terminada la jornada de la mañana. Algunos se han quedado a comer los gazpachos que había preparados, pero Jorge y yo hemos preferido irnos a casa a comer para regresar por la tarde.
Hemos podido descansar un poco después de no pegar ojo en toda la noche por los nervios. Y es que unos días antes había visitado la finca y había visto muchos torcaces, por lo que las expectativas para esta jornada eran altas.
Por la tarde hemos llegado con un poco de retraso debido a la tormenta que había caído en Fontanars dels Alforins, que había dejado 30 litros y algunas ramas rotas debido al fuerte viento.
Nada más ponerme en el puesto he abatido un torcaz largo que entraba de pico y he errado otro. Se ha visto mucho palomo y poca torcaz. Algunos torcaces se entremezclan con los bandos de palomos que sirven de guía, por lo que hay estar muy atento a la hora de efectuar el tiro.
Nicolás, Miguel Ángel y Josep Lluís han terminado con unas buenas perchas, en una jornada en la que la paloma torcaz se ha mostrado muy desconfiada, volando muy alto, pese a ser el primer día de la temporada.
Los pronósticos que anunciaban tormenta por la tarde se han cumplido. A las 5 hemos tenido que abandonar el puesto y dar por terminada la jornada antes de tiempo, muy a nuestro pesar.
La tormenta ha terminado estropeando lo que podía haber sido una buena tarde de palomas.
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