viernes, 17 de marzo de 2017

Daños en los cultivos por la fauna salvaje


Tal y como recogía este mismo periódico en su edición de ayer jueves, la fauna salvaje ha causado daños en la agricultura por valor de 26 millones de euros , según una estimación hecha por las asociaciones agrarias.
Al conejo y el jabalí se han sumado otras especies cinegéticas como la cabra montesa, el ciervo o el corzo.
Entre las razones de este aumento de la población, que en algunos casos supera el 110%, como es el caso del jabalí  figuran: el abandono de los cultivos, el aumento de la masa forestal, la disminución de cazadores y las restricciones y limitaciones que sufre este colectivo para organizar cacerías.
La batida que se organizó hace unas semanas en los montes de Ayora para abatir algunas reses y cochinos que estaban provocando daños en cultivos y frutales fue muy criticada por las organizaciones ecologistas, pese a contar con todos los requisitos legales.
A parte de los cuantiosos daños económicos que ocasiona la superpoblación de especies, hay que añadir los casos de sarna que se están registrando en especies como la cabra montesa o el muflón , así como, el elevado número  de accidentes de tráfico en la carretera provocados por atropellos a jabalíes, con el consiguiente peligro para los conductores. En caso de atropello, el responsable es el conductor, ya no es el coto de caza, salvo que se esté celebrando una batida o una montería. En este caso, el seguro de la finca se hace cargo de lo que pueda ocurrir hasta 12 horas después de haberse celebrado la cacería.
Los agricultores llevan años reclamando soluciones para paliar los daños que sufren en sus cosechas, sin que la administración les haya escuchado ni dado ningún tipo de solución.
El problema lejos de disminuir va en aumento porque hasta hace poco tiempo solo se hablaba del conejo y del jabalí, como depredadores potenciales. Sin embargo, ahora han aparecido otras especies venatorias como el corzo, el ciervo o la cabra montesa, que saltan los cercones y arrasan con todo lo que pillan por delante.
En Castilla La Mancha se ha decretado estos días zona de emergencia cinegética por los daños que están causando los conejos en los cultivos y en los frutales. Más de 230 pueblos, es decir, un tercio del territorio manchego se ha visto afectado por la plaga de conejos.  Conselleria ha autorizado la caza con hurón y escopeta hasta el verano, salvo los meses de abril y mayo. Durante estos meses, solo se podrá cazar con hurón, pero sin escopeta, ya que son los meses de cría de los lagomorfos.
Y yo me pregunto si esto importa mucho, teniendo en cuenta  que de lo que se trata es de solucionar un problema, como es la superpoblación de conejos. Si tenemos en cuenta que una coneja tiene varias camadas al año a una media de 8 gazapos, llegando incluso a 12, multipliquen ustedes mismos, la prole que llega a sacar adelante una coneja, que a partir de los 4 meses ya es fértil.



domingo, 26 de febrero de 2017

Cazando con hurones


La plaga de conejos que está afectando a muchas zonas de la Comunidad Valenciana es una auténtica tragedia para los agricultores. Los daños en almendros, vides y frutales son cuantiosos. No hay forma humana de acabar con ellos.
N las batidas ni los permisos que concede la Conselleria de Agricultura para la caza con hurón durante todo el año, consiguen reducir la población de estos lagomorfos, que arrasan con todo.
Esta mañana me han invitado a cazar a un coto situado en la provincia de Alicante. Concretamente a la finca Las Cañas. Los suelos son arenosos ,ideal para que los conejos hagan sus madrigueras y campen a sus anchas. Los ribazos están llenos de agujeros.  La población de conejos es muy abundante.
Los daños en la finca, según una persona que venía con nosotros y que sabe de lo que habla rondan el 50%. Y la temporada agrícola no ha hecho más que empezar.


Antonio, más conocido como Tarzán, traía 7 hurones. Nos hemos divido en varias zonas para no molestarnos porque éramos varias escopetas. De camino al puesto nos hemos encontrado con un hurón que andaba perdido. El miércoles estuvo cazando otra cuadrilla y se debió quedar encerrado.
Algunas veces ocurre que el hurón se queda dentro de la galería porque el conejo tapona la salida. Lamentablemente hoy hemos perdido dos de ellos. Tarzán ha puesto una trampa a la salida de la madriguera para capturarlo, por si saliera.
Abel cuando ha echado el hurón, ya había advertido que podía ser la madriguera de un tejón o una zorrera. Mal asunto, si el tejón se encontraba dentro, que es lo más probable, ya que este mustélido caza de noche y duerme durante el día.
Como mandan los cánones cinegéticos,  a mitad mañana hemos parado para tomar el taco en el campo. Jesús se ha encargado de preparar el fuego y de echar a las brasas, el embutido y la careta de cerdo que había comprado en la carnicería.  Pan recién salido del horno y un magnum de Dani Belda han hecho el resto. Una auténtica delicia.
Por la mañana he compartido postura con Revertet, viejo amigo de los años en los que ambos íbamos a tirar al plato a Fuset. Abraham que se quejaba de la munición que le había dejado Tarzán se ha unido a nosotros más tarde. Mucha gente cuando va al conejo, piensa que cualquier cartucho vale y si es barato mucho mejor. Echa al zurrón un batiburrillo de cartuchos de todos los colores y perdigones. Al conejo hay que tirar con un buen cartucho como a cualquier otra especie cinegética.  No porque estemos con los hurones hay que bajar la guardia. Abraham ha tirado a un par de conejos que ha plomeado, pero que no ha podido cobrar porque el cartucho no tenía la suficiente penetración. El cartucho hay que tenerlo en buenas condiciones de conservación. Si la munición esta pasada, como era el caso, nos podemos esperar lo peor.
 Los hurones han hecho muy bien su trabajo.
Después del almuerzo se ha complicado la cosa porque uno de los hurones se ha quedado dentro de la madriguera y no ha salido.  Así que hemos tenido pocas ocasiones de tirar a los conejos. Durante el tiempo que hemos estado esperando, he aprovechado para dar una vuelta por la orilla del barranco y me he apuntado un doblete.
En una de las ocasiones me ha acompañado un chaval joven. Íbamos cada uno a un lado del barranco para aprovechar mejor las oportunidades. Ha matado un conejo. No me ha gustado que no lo cobrara y lo dejara en el monte, gesto que le he reprochado, sin ningún resultado. La caza se cobra y no se deja en el monte. Esa es la primera regla de cualquier buen cazador.
Al final la percha ha sido importante dada la alta densidad de conejos.


viernes, 3 de febrero de 2017

De nuevo con los hurones

Hay días que te echas la escopeta a la cara y te entra como un guante. Otros, en cambio, no hay forma de encontrarle el punto, por más que quieras.
Esta  mañana he estado cazando de nuevo con el hurón en la finca de mi amigo Mauro. Hasta ahora íbamos por la tarde, pero hoy hemos probado por la mañana y no ha ido nada mal del todo. Al principio les ha costado salir un poco. Hemos terminado de cazar el linde que el otro día no acabamos. También probamos a echar el hurón en un margen donde hay una plantación joven de viña. Finalmente, hemos topado con una buena madriguera. 4 que han salido, 4 que han ido al zurrón. La salida estaba muy despejada, lo que facilita mucho el tiro. Tampoco se había huroneado esa boca, con lo cual era fácil pensar que hubiera conejos dentro.

Cuando echas el hurón en una madriguera, el conejo tarda en volver a entrar. El olor que desprende el mustélido impregna la galería y el conejo sabe que ha entrado un extraño, con no muy buenas intenciones, que digamos. Buscarán otro sitio donde aposentarse.
Hay zonas en la finca con mucha piedra amontonada de los desfondes que se han hecho en los campos para plantar viña, que son auténticas conejeras.  Echar el conejo aquí es peligroso porque lo puedes perder. Las filas de piedras son kilométricas. También los restos de poda que no se queman o trituran son un buen refugio para el conejo.
Me he venido muy contento porque al ir a ponernos con el hurón, he visto 3 perdices dentro de la viña. No las había visto en todo el año hasta hoy. Ahora toca esperar que se emparejen y críen y que la temporada próxima sea un buen año de perdices. Falta hace porque andan escasas.
Antes de cazar, he visto unas fotos que me ha mandado un amigo mío de los daños que está causando el conejo en los olivos. Trepan por el tronco como si fueran funambulistas y mordisquean las ramas, con lo cual, secan el árbol. Ya no se contentan con comer sus frutos. La fotografía estaba tomada en un olivar en La Font de La Figuera. No quiero ni pensar cómo debe sentirse este agricultor al ver destrozado el trabajo de toda una vida.
Mientras los animalistas y algunos grupos ecologistas quieren prohibir la caza, casos como este, de superpoblación demuestran la necesidad de la actividad cinegética para regular el ecosistema.


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miércoles, 1 de febrero de 2017

Últim día de caçera (a mi amigo Pepe Sala)

Últim día de caçera (a mi amigo Pepe Sala)
La temporada de caza está tocando a su fin, así que hay que aprovechar los pocos días que quedan. A las 8,30 he pasado a recoger a Mauro para irnos a El Bonillo. El día anterior estuvimos en su finca tirando al conejo con hurón.
A las 10,30 llegábamos a nuestro punto de destino: El coto La Patirroja, en el Bonillo. Allí nos esperaba Kiko y Sergio, que sería la persona encargada de acompañarnos en esta ocasión. Tampoco Césareo pudo hacerlo esta vez, ya que le habían asignado otra cuadrilla.                                                                            
El día amaneció fresco, pero soleado. El termómetro marcaba 10 grados. En las zonas más hondas todavía quedan restos de la nevada de estos días pasados, aunque por aquí no lo ha hecho con la misma intensidad que en la zona de Levante, donde continúan campos anegados por el agua.  

Esta vez he cambiado de munición. Y no por capricho. No me quedaban cartuchos de los que uso habitualmente - Armusa Pla -1, 34 gramos de séptima y he echado mano de otros que compré hace tiempo para un ojeo, por cierto, en una armería que acaba de cerrar sus puertas en Valencia y que permanecía abierta desde 1890, me refiero a la armería Pablo Navarro. El cartucho en cuestión es Remington del 7, 32 gramos.
Es mucho menos pegón que el Pla-1 y eso cuando llevas una escopeta paralela se agradece doblemente porque el retroceso es mayor que cuando tiras con una semiautomática, que amortigua más el tiro.
Como casi todos los cazadores y tiradores, soy bastante supersticioso, así que no me gusta andar cambiando ni de cartucho ni de escopeta. Los hay que se apañan con cualquier cosa. Los cazadores estamos llenos de manías. Yo por lo menos. Y las manías nadie las cura.
Cuando he errado la primera perdiz de la mañana, ya estaba echándole la culpa al cartucho cuando realmente ha sido porque no he corrido la mano lo suficiente y he hecho el tiro trasero, que es lo que suele ocurrir la mayoría de las ocasiones. Pocas veces erramos por delante.
Tras cruzar un sembrado, he visto un bando de perdices. Me he acercado lo más rápido que he podido a él y he abatido 4 perdices. El cartucho empezaba a gustarme.
Sergio iba marcándonos la mano porque había otro grupo de cazadores en la finca y cada uno tiene asignadas unas zonas donde cazar, cuarteles, creo que les llaman.
Mientras me hacía el gesto con la mano para que subiera, Mauro me ha enviado una perdiz, tipo ojeo, que bajaba a una velocidad endiablada. La dejo pasar y hago nuevamente los tiros traseros. Esta vez por arriba.
Syra caza muy bien y coge muy bien el rastro, pero se alarga demasiado. Nos ha sacado de tiro varios bandos de perdices. Debe de cazar más a la mano. Poco a poco irá enterándose de que si las saca fuera de tiro, lo único que consigue es volarlas.
Me he acordado mucho de mi amigo Pepe Sala, que estos últimos días no nos ha podido acompañar ningún viaje. En breve va a someterse a una delicada operación quirúrgica y desde aquí le deseo lo mejor y una pronta recuperación.
A diferencia del último día, hoy hemos visto mucha caza. Y es que la caza es así de caprichosa. Los caminos están llenos de comida. No faltan bebederos ni comederos. Se nota el trabajo de los guardas. La finca está cuidada al máximo y eso se nota también en la calidad de las perdices.
He cogido varios lindes. La perdiz busca los linderos porque ahí se encuentra más protegida. Hay piedras y retamas donde guarecerse.

Poco a poco he ido cogiendo confianza con el cartucho y los aciertos se iban sucediendo unos tras otros hasta encadenar 8 perdices más, una de ala. Mauro se ha colgado otras 3, poniendo fin a una magnífica jornada de caza.

lunes, 30 de enero de 2017

De hurones


Esta mañana me ha llamado un amigo para salir un rato por la tarde con los hurones. Hacía, por lo menos, un par de semanas que no íbamos a cazar conejos con hurón.  La finca tiene permiso todo el daño debido a los daños que causa en los campos de viña y  almendros. Son capaces de acabar con una plantación entera en muy poco tiempo. Ni los protectores que se ponen en la planta para protegerla, evitan los daños que causan los conejos. Son una auténtica plaga y una ruina para muchos agricultores.
Después de comer he pasado por casa a recoger la escopeta y los cartuchos. Sobre las 4 ya estábamos en el campo con Ronaldo, un prodigio de hurón, que se las sabe todas, a pesar de ser muy joven.
El terreno que es muy arenoso sigue sin absorber todo el agua de la última semana. Todavía hay campos anegados por el agua y la nieve que ha caído estos días. No en vano, llevamos recogidos en el mes de enero más de 100 litros. He estado a punto de perder las botas en varias ocasiones al quedarse el pie atrapado en el barro.                                            
Las excavaciones de los conejos en las orillas de los ribazos debido, sobre todo, a las lluvias ha abierto verdaderos socavones en algunos campos, que los hacen intransitables.
Ronaldo en plana faena (Foto: PSG)
Hemos empezado cazando en uno de los lindes de la finca. Esta zona está llena de madrigueras y carrascas. Si andas un poco despistado y metes el pie en uno de esos agujeros es fácil que te dejes el tobillo. La vegetación es espesa. El conejo lo sabe y está a buen recaudo. Con tanta maleza, el disparo tiene que ser muy rápido, a tenazón, sin apuntar porque el conejo evitará salir a campo abierto, donde a priori es presa fácil y digo a priori porque también se fallan, cuando más fáciles parecen.
Yo he revolcado seis y he fallado otros dos, de los que no tienen perdón y tardas en olvidar. Normalmente erramos las piezas porque hacemos los tiros traseros.
Ronaldo a pesar de ser un primerizo ha hecho unas faenas de campeonato. Se toma su tiempo como debe ser. Si no sale es porque dentro hay carnaza. Ahora hay muchos gazapos, aunque las conejas crían durante todo el año. Si coge alguno de estos gazapos dentro no saldrá hasta haberlo matado con sus afiladas uñas.
La caza con hurón requiere mucha paciencia, y yo reconozco que tengo muy poca. Hay que dejar que el hurón haga su trabajo y eso significa muchas veces pasar mucho tiempo en la boca de la madriguera con la escopeta a punto, sin hacer el menor ruido y callado porque al menor murmullo habremos perdido una oportunidad de dar caza al rabudo. Muchas veces antes de salir se quedan en la boca, observando y solo cuando no ven peligro salen.
Cuando oyes las carreras bajo tierra, que parece que tiemble todo a tu alrededor, el corazón se te pone a mil por hora. Hoy he vivido un par de estos momentos. Es muy emocionante. Y cuando arranca el conejo a una velocidad endiablada, ya ni te cuento. Las madrigueras suelen tener un montón de recovecos. Entradas y salidas. Son auténticas obras de ingeniería. Si pudiéramos poner una luz al hurón para ver las galerías que recorren, veríamos de lo que son capaces estos lagomorfos. Lo listos e inteligentes que son.
A última hora y para aprovechar que ya alarga un poco más el día , hemos cazado unos ribazos, pegados a la viña,  un campo de majuelo, pero a pesar de lo tocado que estaba el terreno, no hemos tenido suerte. Quizá porque ya era un poco tarde y el conejo estaba fuera de la madriguera comiendo, aunque esta clase de conejo no suele alejarse mucho y prefiere permanecer cerca de la boca.



domingo, 22 de enero de 2017

PACMA utiliza la muerte de dos agentes para lanzar su diatriba contra la caza

El partido animalista PACMA ha aprovechado la triste noticia que conocíamos ayer, de la muerte de dos agentes rurales en Lleida a manos de un cazador para arremeter contra la caza y pedir una vez más su prohibición , y han colgado en su página de Facebook, el siguiente mensaje que reproduzco literalmente:
"Un cazador ha matado de un disparo en la cabeza a dos agentes rurales en Lleida. Los agentes se quejan de la falta de protección frente a los cazadores, que suelen reaccionar de forma violenta cuando les piden alguna documentación. Es habitual que les amenacen con el arma. Desde PACMA recordamos que son múltiples los casos de cazadores responsables de agresiones y asesinatos, también hacia personas. El que es cruel y violento con los animales, suele acabar siéndolo con las personas. PACMA propone la prohibición total de la caza"
He subrayado en negrita lo que considero una auténtica ignominia. No se puede incluir a todo el colectivo de cazadores, más de un millón en toda España, en esta sarta de mentiras y de continuas provocaciones, que estamos sufriendo los cazadores por parte de grupos ecologistas. La última la ha sufrido una cazadora extremeña, de Mérida, concretamente, que colgó en una conocida red social una foto de sus hijos, posando con un jabalí abatido en una montería y un desalmado le deseó la muerte de los dos pequeños. Los hechos han sido denunciados ante la fiscalía.
Ya está bien de demonizar a los cazadores y de llamarnos asesinos y lo que es peor: de desearnos la muerte también a nosotros o a nuestros hijos.
Los tuits y mensajes que cuelgan en las redes sociales son auténticas salvajadas y la justicia debería intervenir para ponerles freno porque se están convirtiendo en algo muy frecuente, a la vez que penoso.
Dicen ustedes, que es habitual que los cazadores amenacemos con nuestras armas a los agentes rurales.  ¿Pero qué barbaridad es esta? ¿ Qué clase de personas se creen que somos? ¿Qué datos tienen ustedes para afirmar tal disparate? ¿Cuántas denuncias se han presentado en el juzgado por intento de agresión?
El cuerpo de Agentes Rurales de La Generalitat a la que pertenecían las dos personas asesinadas ha reconocido que en sus 30 años de existencia, nunca habían vivido una tragedia como la ocurrida este sábado en Aspa. Nunca. Se trata ,pues, de un hecho puntual y afortunadamente aislado, que ojalá no vuelva a repetirse jamás.
No es justo atribuir la actitud de un individuo a todo un colectivo.
Lo  ocurrido este pasado sábado en un pueblo de Lleida, donde dos agentes rurales han sido asesinados es un homicidio, como ha reconocido el propio cazador, que se ha autoinculpado del crimen y será el juez quien dictamine la pena que le corresponde. No ustedes.
Cazo desde hace muchos años. Jamás en mi vida he reaccionado de forma violenta cuando me han pedido la documentación ni tampoco en ningún otro momento. Y como yo, la inmensa mayoría de los cazadores de este país, que somos gente pacífica y en modo alguno violenta. Tampoco asesinos. Nos gusta practicar una actividad legal y necesaria para el mantenimiento del ecosistema, como es la caza y es gracias, precisamente, a los cazadores por lo que hay caza.
El terrible suceso ha conmovido a toda la opinión pública y, por supuesto, al colectivo de cazadores, incluso, a la Casa Real. El monarca Felipe VI ha mandado un mensaje de condolencia a las familias y al presidente de la Generalitat, que ha agradecido  el gesto del rey.
Se puede defender a los animales, yo soy el primero en hacerlo, pero sin agredir a nadie, tampoco a los cazadores. Pierden ustedes toda la credibilidad que pudieran tener como organización en la defensa contra el maltrato animal, cuando caen en el insulto y en la descalificación permanente.
El panfleto señala también que "quien es violento y cruel con los animales, suele acabar siéndolo también con las personas".
Esta analogía que hacen ustedes tan frívolamente, además de ofensiva es absolutamente intolerable. 

jueves, 5 de enero de 2017

Acabando la temporada


Estamos  terminando la temporada cinegética- finaliza el próximo 8 de febrero- así que hay que aprovechar los últimos días que quedan.
Durante el trayecto cogimos un poco de niebla al llegar a Munera. Tanto en Barrax como en Munera es muy frecuente encontrarte con bancos de niebla durante esta época del año. Menos mal, que cuando llegamos al coto, ya se había levantado y pudimos cazar.
El guarda de la finca nos pidió la documentación antes de empezar y  rellenó los pases. Syra se pegó un atracón de cartuchos en el coche. Rompió varias cajas y se entretuvo mordisqueándolos. Ya no vuelvo a dejar nada a su alcance porque lo rompe todo, incluido, un jersey y una rebeca, que llevaba en el maletero.
Sobre las 10,30 llegamos al Bonillo. Allí nos esperaba Vicente, que sería el encargado de acompañarnos durante toda la jornada. César estaba con otra cuadrilla, pero tuve ocasión de saludarle.
Nada más entrar por el camino que nos llevaba al cazadero, empezamos a ver las primeras perdices que parecían no hacerle demasiado caso al coche. No ocurre lo mismo cuando llevamos la escopeta en la mano.
Los caminos son un reguero de comida, que les sirve de refuerzo a las perdices. Los campos verdean y hay comida en abundancia. Pero aún así, refuerzan los caminos con comida para que no les falte alimento. Dentro de nada empiezan a emparejarse y necesitan estar fuertes para sacar adelante las polladas.
Los cotos de caza intensiva que proliferan como alternativa a la caza natural tienen su razón de ser en aquellas zonas y lugares donde la perdiz se ha extinguido por completo,  y siempre que las sueltas se realicen cumpliendo con una serie de condiciones sanitarias y genéticas porque en caso contrario es contraproducente y se puede acabar con las pocas perdices del lugar.
En esta ocasión, han venido conmigo Julián y  Mauro . Julián me acompañó el año pasado, pero Mauro era la primera vez que venía a la finca La Patirroja.
Los tres íbamos pertrechados con escopetas paralelas. Vicente, dijo en tono irónico, que las repetidoras deberían estar prohibidas, a lo que asentí con la cabeza. Yo hace mucho tiempo que me deshice de la semiautomática y desde entonces  cazo con una Mateo Mendicute de dos gatillos.
Mauro trajo  su flamante Purdey y Julián una preciosa Ugartechea, de espectaculares maderas y grabado.
A las 11 ya estábamos en el campo. Quien se crea, que con la perdiz repoblada es llegar y besar el santo- como se dice coloquialmente- está muy equivocado. Hay que pelear para dar con ellas y más a estas alturas de temporada, que están muy esquivas y desconfiadas.
Anduvimos casi tres horas detrás de las patirrojas, cruzando sembrados y ondulados barrancos, pero no dimos con ellas. No sé si porque cogimos mal la mano o porque no hay mucha densidad de perdices, pero la verdad es que vimos muy poca caza. Así que había que aprovechar las pocas oportunidades que surgieran. Yo tuve suerte  y me colgué 4 perdices. Dos las sacó Syra, que de no haber sido por ella, no les hubiera podido ni tirar. Estaban en un linde entre las piedras. Si no las saca el perro, no vuelan. La perdiz se aplasta y si el perro no la hostiga o molesta, no vuela. Permanecen inmóviles, agazapadas, como si fueran codornices.
Lo mejor del día fue, sin duda, la perdiz de ala que cobró Syra. Mauro cogió muy bien la línea de tiro. Se situó donde le había disparado y bajé con la perra a buscarla. Estaba dentro de una retama, metida en un agujero. Solo por este lance, ya valió la pena el viaje.
Mauro no tuvo demasiadas ocasiones de apretar el gatillo, quien sí lo hizo, pero sin demasiado acierto fue Julián, que podía haberse colgado media docena de perdices.

De regreso, paramos, como ya es costumbre, en el Restaurante Casa Valencia, de Almansa. A falta de alubias con perdiz, tomamos unos deliciosos garbanzos con bacalao, aderezado con un espléndido Arzuaga, crianza 2013. Mauro optó por otro plato típico de la zona: el gazpacho manchego.