viernes, 21 de noviembre de 2025

En contra de la caza

He leído en el periódico Levante EMV, donde llevo colaborando desde hace algunos años, varios artículos contrarios a la propuesta de impartir una asignatura o actividad extraescolar relacionada con la actividad cinegética, una iniciativa planteada por Vox, y apoyada por el PP en distintas comunidades autónomas. Conviene aclarar que su único objetivo es ofrecer a los jóvenes información acerca de la caza. En ningún caso, como se ha afirmado, se pretende instruirles en el manejo de las armas ni fomentar una cultura de la violencia, como torticeramente se ha escrito. En uno de estos artículos se citaba como ejemplo el caso de Colombia, donde se ha implantado en todos los niveles educativos una asignatura sobre bienestar animal, conocida como “Ley de Empatía”. Está muy bien que se haya puesto en marcha esta iniciativa; en España, de hecho, contamos también desde septiembre de 2023 con una ley de Bienestar Animal. Sin embargo, lo que más debería preocupar al gobierno de Gustavo Petro en estos momentos es frenar la violencia asociada al narcotráfico que se ha incrementado desde que llegó al poder. Por tanto, la educación ambiental y el conocimiento de la actividad cinegética pueden ser perfectamente complementarios. Explicar qué es la caza y el papel que desempeña en la gestión del territorio no contradice, en absoluto, el bienestar animal. Muchos países con una fuerte conciencia ambiental, incluidos varios países nórdicos, incorporan estos contenidos para que el alumnado comprenda el funcionamiento real del medio rural y la gestión de sus ecosistemas. La caza, además de ser un motor económico en una España rural afectada por el fenómeno de la despoblación, es una actividad necesaria para garantizar los equilibrios ecológicos. La sobrepoblación de jabalíes no es ninguna “excusa”, sino una realidad que padecen los agricultores cuyos cultivos se ven amenazados. Pero no solo el jabalí es una plaga. Otras especies venatorias, como el muflón o la cabra montés se están expandiendo muy rápidamente, generando importantes problemas agrícolas. A día de hoy, la caza es una herramienta imprescindible para frenar estas sobrepoblaciones. Conviene reflexionar sobre las consecuencias que tendría prohibir la caza. De hecho, ningún país se ha atrevido a hacerlo. Uno de los mayores desafíos del sector es la falta de relevo generacional: cada vez hay menos jóvenes que se incorporan a esta actividad tradicionalmente transmitida de padres a hijos. Por otro lado, la redes sociales se han convertido en un verdadero estercolero donde, desde el más cobarde anonimato, se amenaza e insulta a los cazadores, jaleando incluso cuando un accidente de caza termina con la muerte de un cazador. Resulta preocupante por puro sectarismo ideológico que una actividad legal, regulada y que practican casi un millón de cazadores en toda España sea objeto de tanta hostilidad, como hemos podido leer en este mismo periódico.

viernes, 14 de noviembre de 2025

Por tierras manchegas

El viaje ha sido tranquilo con algo de niebla que comenzó a disiparse al llegar al Villar de Chinchilla. En Munera, varias águilas sobrevolaban el cielo en busca de alguna presa. Los tractores nos recuerdan que es tiempo de siembra y los agricultores se apresuran a sembrar aprovechando estas últimas lluvias. Ha hecho un día espectacular para cazar. A pesar de haber ido solo, la jornada se ha dado bastante bien. El lote que hemos cazado hoy, para mí, es el más complicado de todos, porque hay mucho monte con carrascas donde hay que estar muy rápido para tirar a las perdices. Requiere buenas piernas.
Con mi inseparable Blaki (Foto: Elías) En las dos semanas que han pasado desde la última vez que estuve, la perdiz ha cogido fuerza y tamaño. La lluvia de estos últimos días les ha sentado muy bien. El día no ha podido empezar mejor: he abatido tres perdices consecutivas, algo que te levanta el ánimo. Luego ha habido un par de errores, pero los que llevamos tiempo cazando sabemos qué no todo se puede matar, y que muchas veces hasta la perdiz más fácil se escapa. La perdiz detecta los cambios de tiempo y hoy buscaban refugio en el monte. El cazadero es duro, pero hay una buena densidad de perdices. Blaki y Trufa han estado sobresalientes en el cobro. Solo hemos perdido una perdiz que ha hecho la torre y que seguramente se habrá quedado atrapada entre las ramas de los árboles de tamaño gigantesco que hay junto a un pequeño arrollo. Todavía quedan algunos charcos de las últimas lluvias, donde los perros han podido refrescarse. Prefieren remojarse en el barro antes que beber agua limpia. Hoy se han visto pocos conejos, solo he podido tirar a uno que se ha escapado. Elías me ha hecho un pequeño ganchillo y he podido hacer un doblete de perdices. A mi derecha, una barra de perdices ha entrado al puesto, pero no había ninguna escopeta para cubrir ese hueco. He conocido a un auténtico apasionado de la caza. Elías ya me había hablado de él porque le ha acompañado en varias jornadas. He coincidido con él en la segunda vuelta. Hemos hablado un rato. Se llama Cristóbal, es médico, tiene 82 años y viene desde Tarragona, la mayoría de las veces solo. Caza con un precioso pointer de diez años que le acompaña en todas sus aventuras cinegéticas. Cuando lo he visto, llevaba ya cinco patirrojas en el zurrón. Según me ha contado Kiko, se conoce todos los cotos de Castilla La Mancha. Nos ha cedido su parte del lote donde estaba cazando porque se habían echado las perdices en las retamas. Ahí ha sido cuando he podido abatir tres perdices. De un reguero me ha salido una perdiz de los pies que he tocado, que luego ha hecho la torre. Con la escopeta ya descargada, me ha volado una segunda perdiz que le he visto todos los colores. Es lo que tiene llevar solo dos tiros. Las repetidoras son más eficaces y mortíferas porque el tercer tiro te ayuda en estas situaciones. Tirar tres tiros a una pieza es una barbaridad porque lo único que consigues es herir al animal. Sin embargo, el placer de tirar con una paralela no lo cambio por nada. Llegando ya al coche he abatido una perdiz larga que me ha enviado Elías y me he tragado otra que me ha pasado por encima de la cabeza y que me ha quitado la gorra porque no llevo sombrero. De regreso a casa, el día aún me guardaba una última aventura, seguramente por el cansancio acumulado. Me he equivocado al coger la autovía de Alicante y, sin darme cuenta, me he ido en dirección a Requena. El error me llevó por el interior y he podido conocer pueblos de la Manchuela que hasta hora desconocía, como Valdeganga, La Felipa o Chinchilla de Monte-Aragón. Un buen tour turístico improvisado hasta llegar a Almansa. Y, aunque ya era tarde para comer en El Rincón de Pedro, allí siempre tengo las puertas abiertas. Isabel, con su amabilidad habitual, me preparó un exquisito arroz meloso de carabineros que fue el broche perfecto para la jornada.

martes, 11 de noviembre de 2025

La caza en las escuelas

La propuesta de Vox de llevar la caza a las escuelas, apoyada por el PP y duramente criticada por la izquierda (PSOE-PSPV y Compromís) ha generado un intenso debate político. Una asignatura que ya se imparte en Andalucía o Extremadura. Los socialistas consideran que esta medida es una nueva claudicación de los populares a las exigencias de Vox. Los nacionalistas valencianos, claramente prohibicionistas en asuntos cinegéticos, ya han dicho que harán todo lo que esté en sus manos para que la medida, que tildan de “disparata” no se aplique en las aulas. Nada nuevo en el discurso de Compromís. Las cosas se han sacado intencionadamente de contexto, como ha hecho una diputada de Compromís afirmando que la iniciativa que propone Vox es que haya niños con armas como en Estados Unidos. En la propuesta no se habla de armas sino de facilitar información y conocimiento a los más jóvenes para que conozcan el mundo de la caza y facilitar así el relevo generacional. No es meter armas en las aulas ni fomentar la cultura de la violencia, como torticeramente se ha dicho desde la formación catalanista. Es informar a los más jóvenes sobre el sentido de la caza mediante talleres, campamentos y charlas formativas. Es una actividad extraescolar más como existen otras dentro del curso escolar, que no obliga a nadie a asistir a esas clases si no quiere hacerlo. La oposición ha exagerado el alcance de la medida, presentándola como un plan para armar a los niños, cuando en realidad se trata de educación ambiental y cinegética muy necesaria por la desinformación que existe en torno al mundo rural, donde la caza juega un papel preponderante. La medida de enseñar a los más jóvenes lo que es la caza, estigmatizada por una parte de la izquierda, basta con leer los nauseabundos comentarios que inundan las redes sociales cuando se produce la muerte de un cazador, no obliga a los niños a portar armas, pero sí a conocer la fauna salvaje, sus hábitats, comportamientos y todo lo relacionado con la naturaleza y el campo. Una asignatura o una materia que aporta conocimiento y que puede ayudar a cambiar la idea que se tiene del cazador, casi de asesino o terrorista del medio ambiente. La propuesta, si se implementa correctamente, podría fomentar el respeto por la naturaleza y el conocimiento de la fauna, alejando la imagen estigmatizada de los cazadores. Una imagen que no se corresponde con la realidad, pese a las continúas campañas de hostigamiento que sufrimos los cazadores por el mero hecho de serlo. Vox ha querido desde el primer momento presentarse como adalid del mundo rural, y especialmente del sector cinegético. Pero la caza ha sido siempre defendida por populares y socialistas, entre otras cosas porque aporta mucha riqueza a comunidades como Castilla La Mancha, Extremadura o Andalucía, que durante años tuvieron gobiernos socialistas y nunca ha peligrado su existencia. Todo lo contrario. El presidente castellano manchego, Emiliano García-Page aunque no es cazador, sí es un firme defensor del colectivo de cazadores. Solo en Castilla La Mancha, la actividad cinegética genera 963 millones de euros al año, crea cerca de 22.000 empleos directos e indirectos y representa el 2,1% del PIB. La medida puede servir como herramienta de conocimiento ambiental, mostrando a los cazadores como parte de la conservación de la fauna y no como agresores del medio ambiente. Llevar la caza a las aulas no es una idea nueva en la que España sea pionera. En países como Suecia y Alemania se estudia la caza en las aulas, integrándola en el currículo educativo. Suecia la incluye como una asignatura en institutos, mientras que en Alemania es parte de una formación intensiva y rigurosa que abarca teoría sobre conservación, sostenibilidad, leyes y manejo de armas, además de entrenamiento práctico. Igual que se adoctrina a los niños desde muy pequeños en las escuelas en contra de la caza, no estaría de más escuchar otras voces que defienden la actividad cinegética, que ayuden a formar una opinión más crítica y completa, sin situar al cazador en el centro de todas las críticas. Cuando la información sobre la caza se presenta solo desde una perspectiva negativa, se corre el riesgo de simplificar un tema complejo y de “demonizar” a quienes participan en ella, sin considerar los contextos ecológicos, culturales y sociales en los que ocurre.

jueves, 30 de octubre de 2025

De perdices en el Bonillo con Jorge y Mauro

Estábamos decididos a anular la tirada del jueves debido al mal tiempo. Las previsiones anunciaban un 80% de probabilidad de lluvia en El Bonillo, y de hecho, la tarde anterior llovió abundantemente. Sin embargo, el tiempo nos ha dado un respiro y hemos podido cazar. Poco antes de las nueve hemos llegado a Barrax, donde nos esperaba Jorge que, puntual a su cita, ya se había tomado un carajillo mientras nos aguardaba. Con un poco de retraso sobre la hora prevista hemos llegado a El Bonillo. Allí nos esperaba Elías. Kiko, como siempre, ya tenía preparados los permisos para cazar. Conforme subíamos por el camino, las perdices se contaban por decenas. Cortaban a derecha e izquierda con vuelos cortos.
El día ha sido perfecto para cazar. Las temperaturas han bajado y ya no hace el calor de semanas atrás, cuando los termómetros superaban los veinte grados. La lluvia del día anterior dejó el campo en unas condiciones muy óptimas para cazar con los perros, que en todo momento han podido refrescarse en los charcos. Un paisaje muy distinto al que me encontré hace solo dos semanas cuando estuve en La Patirroja. He comenzado muy mal la mañana, errando cuatro perdices consecutivas y durante todo el día he estado bastante fallón. Blaki, con dos perdices cobradas de ala, me ha ayudado a salvar el día. Poco antes de llegar al coche para tomar el taco aún no me había estrenado, mientras mis compañeros, Jorge y Mauro, ya llevaban varias perdices cada uno. Por suerte, he podido abatir dos perdices consecutivas que han levantado un poco mi ánimo. Trufa, la perrita de Elías ha hecho un trabajo magnífico sacando dos perdices de un reguero. Mauro y yo no le hemos prestado atención, pensando que se trataba de un conejo y cuando nos hemos dado la vuelta ha volado la perdiz. En el segundo lance hemos estado más atentos y la perdiz no ha corrido la misma suerte. Las perdices estaban hoy en los sembrados y muy agrupadas, en bandos muy grandes; quizá haya sido por la lluvia que se han concentrado. Estamos a principios de temporada y a la perdiz le falta todavía engordar algo más y coger fuerza. Está todvía por hacer. Hoy se han abatido muchas hembras y pocos machos. En la segunda vuelta he continuado cazando con la Mateo Mendicute, mientras que Mauro ha cambiado de escopeta y ha cogido una Pedro Arrizabalaga del 20, de su padre, con maderas nuevas que es una auténtica preciosidad, al igual que la Abbiatico Salvinelli también del calibre 20 con unos grabados espectaculares tipo Purdey. Jorge ha cazado con una Zoli superpuesta de su abuelo que aunque es algo pesada es una excelente arma. Después del taco se me ha dado un poco mejor la mañana, aunque también he errado bastantes tiros. La visibilidad era mala, el día muy nublado, y había perdices que se confundían con el fondo oscuro al volar. Mauro ha abatido una perdiz larga que previamente había fallado yo tras descerrajarle los dos tiros. Una perdiz alta, tipo ojeo, pero a tiro. De esas que cuando las abates te suben la autoestima. Se ha visto mucho conejo. Yo he podido tirar a dos. Uno que venía perseguido por los perros, ladera abajo, a una velocidad endiablada, lo he tocado, pero se ha metido entre las piedras, y otro al que solo me ha dado tiempo a disparar un tiro entre las retamas. Jorge ha preferido no tirar a los conejos para no confundir a los perros que andan muy picados con los rabudos, a pesar de haber visto muchos. lo mismo que Elías que ha contado más de una veintena. La primavera y el verano han acompañado y el conejo ha criado muy bien. En algunas zonas como Munera o Barrax, ya son plaga. Tras finalizar la jornada cinegética, hemos comido en la Fonda Santiago: un plato típico de la zona como son las migas ruleras, y unas buenas chuletas de cordero para rematar un gran día en muy buena compañía.

viernes, 17 de octubre de 2025

Rafael Insa será homenajeado en la Gala del Deporte de Ontinyent

El próximo 24 de octubre, el Teatro Echegaray acogerá la Gala del Deporte de Ontinyent, en la que el tirador local Rafael Insa recibirá un reconocimiento especial por parte de la Sociedad de Cazadores La Fontana, que celebra este año su centenario
El homenaje pone en valor la dilatada trayectoria deportiva de Insa en las modalidades de recorridos de caza y compak sporting, donde se ha consolidado como uno de los referentes a nivel autonómico y nacional A lo largo de su carrera, Insa ha cosechado un amplio palmarés en competiciones oficiales. Solo este año, se ha proclamado campeón provincial y autonómico en recorridos de caza y compak sporting, campeón de España en compak, y tercer clasificado en el Campeonato de España de recorridos de caza.

jueves, 16 de octubre de 2025

Comienzo de temporada en el Bonillo

Esta mañana ha amanecido con niebla, de esas que parecen no querer levantarse. Los bancos de niebla han sido persistentes a lo largo de todo el viaje, sobre todo a la altura de Almansa. En la carretera de Barrax a Munera, ha cruzado la carretera una cierva, lo que ha hecho que el coche que llevaba delante frenara bruscamente para evitar la colisión. Llegué a El Bonillo sobre las nueve. Allí me esperaba, como de costumbre, Elías, con quien he compartido esta primera jornada de caza. Esta vez he hecho el viaje en solitario, aunque siempre se echa en falta algún compañero con quien comentar los lances de la jornada cinegética.
Subiendo por el camino hacia el cazadero empezamos a ver las primeras perdices, que parecen no hacer mucho caso al coche. Apeonan y rompen el vuelo a derecha e izquierda.Es la hora de la comida y muchas están picoteando el trigo. Hemos cazado en “el Pajar”, una zona de monte con carrascas y retamas que requiere de buenas piernas porque hay muchos campos recién labrados preparados para sembrar el cereal. Apenas ha llovido en los últimos meses y el campo está muy seco. He comenzado bien la mañana, abatiendo la primera perdiz de segundo tiro. Poco después he revolcado un conejo largo que subía por la ladera de un barranco y que la perrita de Elías ha cobrado. El conejo ha criado bastante bien este año, y pese a no llevar perros conejeros, se ven algunos rabudos. La liebre, sin embargo, ha desaparecido casi por completo de estas zonas que tiempo atrás eran muy lebreras. La primera vuelta se ha dado bastante bien con cinco perdices, dos de ellas de doblete y un conejo. Solo he errado una perdiz y un conejo que han sacado los perros y que le he tirado después de que se zapara de Blaki y Trufa cuando ya no había peligro. Día nublado, pero caluroso. A media mañana hemos parado para tomar un pequeño taco y aprovechar para que los perros bebieran. El calor aprieta y es necesario que los perros se refresquen. Blaki ha cobrado bien, aunque se nota que estamos a primeros de temporada y el perro tiene que adaptarse como nos ocurre a las personas. Al cazar, resulta más difícil mover la caza si se va uno solo.Es mejor salir un par de escopetas para poder tirar a perdices enviadas y coger una mancha a batir mayor. Aún así, no se ha dado nada mal del todo. Hemos aprovechado casi todas las oportunidades que se han presentado, con un par de dobletes muy bonitos. En la finca hay bastante densidad de perdices, pero será mejor esperar a que llegue el frío y las lluvias de invierno, y la perdiz coja fuerza. Con tanto calor, la caza no se disfruta igual. Aunque he salido del coto tarde, de camino he llamado al Rincón de Pedro para que me guardaran sitio en la barra. Isabel me ha preparado un delicioso arroz con bogavante, de esos para chuparse los dedos.Un buen final de día a una jornada inolvidable.

domingo, 5 de octubre de 2025

Fin de la temporada de plato

El sábado 4 de octubre celebramos la comida de despedida en el campo de tiro de Vallada, que cierra sus instalaciones durante la temporada de caza. En esta ocasión, Santi y Manolo no pudieron preparar la paella, pero la que trajeron de encargo estaba también muy buena. Llegué algo tarde a la comida, aunque por suerte el arroz no estaba pasado. Alfonso que es un buen amante de los vinos, trajo una botella de Finca La Capilla que aún alcancé a probar. Yo llevé un par de botellas de Marqués de Cáceres, una empanada de tomate y pan recién hecho del horno de Adela. Cada barra pesaba un kilo. De postre había varias tartas. Como cada año por estas fechas, nos invitan a una paella en el campo de tiro. Amadeo, Rubén y Pepe Juan se encargan de organizarla. Allí estábamos todos los que habitualmente subimos los sábados a entrenar: Manolo, Morán, Alfonso, Enrique, Raúl, Josep, Colau, Josep Lluis, Esteban, Rafa, Joel, Felipe (acompañado de su inseparable kiwi), Pedro… Más tarde se incorporó Alejandro. Después de la comida tiramos un par de series y dimos por concluida la temporada de plato. Al menos para mí, ya que con el inicio de la temporada de caza, cuelgo la escopeta de tiro en el armero y no la vuelve a sacar hasta el mes de febrero. En lo deportivo, he tenido una temporada bastante irregular, por no calificarla de mala, con una de las peores medias de los últimos años (19,42) frente al 21,13 con el que terminé la temporada pasada. He tenido la suerte de quedar segundo en la tirada de fiestas de Vallada, tras desempatar con Juan Carlos Palomares y Juan Marco. Empecé la temporada en el campo de tiro de Muro de Alcoy con dos 23 seguidos y otro en Vallada, y la he terminado con un 15 y un 18. Una buena muestra de lo irregular que ha sido este año. He tirado en total 81 series (2.025 platos) y he quedado por debajo del 80% de aciertos (77,7%). En 2009, 2010,2013, 2014, 2015 y 2024 superé los 21 platos de media, aproximándome a los 22. Desde hace muchos años llevo un registro en una hoja excell donde anoto todas las tiradas en las que participo. También lo hago con la caza. Esto me sirve para llevar una estadística que consulto de vez en cuando. Comparto una foto del año pasado porque este año no hice ninguna y las que me han pasado no son de muy buena calidad, pese a la buena intención de Rafa que fue el único que hizo algunas fotos. Al fin y al cabo, seguimos siendo casi los mismos, con la misma mesa, la misma paella y las mismas ganas de juntarnos.
Lo importante es que podamos seguir viéndonos el año que viene, con la misma ilusión y las mismas ganas de romper platos, aunque haya unos días con más fortuna que otros. Al final, eso es lo verdaderamente atractivo de este deporte, sobre todo para quienes lo vivimos como un hobby y una manera de compartir buenos momentos.