jueves, 25 de julio de 2013

¿Quién es el culpable de que no haya caza?


 

Lanzo la pregunta y que cada cual saque sus propias conclusiones que ya somos todos mayorcitos para dilucidar por nosotros mismos.

Este sábado fui a recoger el talón de caza al local que la sociedad de cazadores L'Alfori tiene para celebrar asambleas y otros menesteres. No sé si lo tiene arrendado al Ayuntamiento o este lo cede gratuitamente.

En cualquier caso, el talón ya está en mi poder. En este caso, debería decir talones porque me corresponden tres por el hecho de ceder los terrenos de la finca a la sociedad de cazadores para la práctica cinegética.

La sociedad a cambio de esa cesión que yo hago para que puedan cazar en mis tierras los socios me concede una serie de talones en función de la extensión de la finca.

Yo siempre he tenido muy claro que quiero ceder esos terrenos a la sociedad para que cacen en ellos los cazadores de Fontanars entre los que me encuentro.

En su momento se me ofreció la posibilidad de ceder la finca a un coto privado, pero me negué en rotundo a ello.

Tengo buenos amigos cazadores en Fontanars, entre ellos Amadeo y Eduardo Ferrándiz, que además de amigos son unos excelentes cazadores y siempre que puedo salgo con ellos a cazar porque realmente es un gustazo y siempre se aprende algo.

Nada que ver con otras cuadrillas con las que también he cazado. Aunque realmente debería decir que he sufrido.

La caza no es sólo salir al monte a ver quién de todos abate más piezas como si aquello fuera un tiro al blanco.

La caza es mucho más que eso. La caza es compañerismo. La caza es compartir y sobre todo, la caza es disfrutar de la naturaleza en buen ambiente.

El año pasado y debido a la extrema sequía la perdiz no crío bien. Esto no sólo ocurrió en Fontanars sino que me consta que fue generalizado en toda España.

Ya en estas mismas páginas y si echan mano de la hemeroteca lo podrán comprobar fehacientemente dije que no debería cazarse la perdiz.

Aquello causó cierto revuelo entre los cazadores.  Unos me dijeron que yo decía eso porque me podía pagar un coto privado, pero ellos sólo tenían Fontanars para poder cazar y no podían costearse ningún otro coto.

Comprendo que es difícil contentar a todos. Por un lado, están los conejeros, que no quieren saber nada de la perdiz y por otro, los que tiramos a perdices o conejos, según se tercie.

Si dices de no cazar, los conejeros se te echan encima. Tienen un montón de perros criándolos durante todo el año y lo que desean es salir con ellos al monte y echar carreras.

No sé en otras zonas de Fontanars como estará el asunto, pero yo llevo toda la semana en el campo y a las patirrojas no las he visto ni por asomo. Por no mentirles les diré que he visto una madre con un pollo que ya volaba.

En los barbechos y viñas que he estado labrando sólo he visto una liebre y un par de conejos.

Pero, claro, que esperamos que haya, si el año pasado no había nada y a pesar de ello se levantó la veda y no solo eso sino que se cazó hasta la víspera de reyes!. Un auténtico dislate.

Que haya caza o no depende de nosotros, los cazadores.

Todo ha ido en contra de la caza: los fertilizantes y plaguicidas que tiramos los agricultores en el campo, las alimañas, la perdiz de bote que transmite enfermedades, la agricultura intensiva y también nosotros los cazadores tenemos la culpa de haber llegado hasta aquí, sin hacer nada para remediarlo. Algo de autocrítica no nos vendría nada mal. Y yo soy el primero en reconocerlo.

El próximo mes de agosto se abrirá la media veda y luego en octubre la veda general . Muchos saldréis a cazar, pero pensadlo dos veces antes de apretar el gatillo.

Se necesitan varios años para que la perdiz se recupere. En otros cotos de caza que estaban tan yernos de patirrojas como el de Fontanars se ha dejado de cazar la perdiz y se ha recuperado a través de una buena gestión.

Yo no salí a cazar en Fontanars el año pasado ni un solo día y mucho me temo que este año haré lo mismo. Ustedes hagan lo que crean oportuno.

Pero me gustaría que Fontanars algún día volviera a ser lo que fue antaño. Un lugar no sólo donde se hace buen vino si no también un lugar donde poder salir a cazar y echarse un par de perdices al zurrón.

sábado, 6 de julio de 2013

Ya queda menos para apretar el gatillo



 

Es llegar el mes de julio y empezar a contar los días que faltan para que se abra la media veda. Esta ilusión no la he perdido a pesar de los años que llevo cazando y espero no hacerlo nunca porque eso significaría que ya no siento la misma pasión por la caza.
La cuadrilla con la que yo cazo, Pepe Sala y Pepe Tortosa, teníamos programada una cacería para este sábado en Albacete, pero finalmente se ha suspendido porque la semana pasada cayó una tormenta de granizo. El torcaz desparece al mínimo atisbo de tormenta, abandonando incluso los nidos y los pollos. Tiene auténtico pavor.

El dueño de la finca había solicitado un permiso de descaste para el torcaz por los daños que están ocasionando en sus campos. De momento, se ha pospuesto la tirada hasta nueva fecha aunque el torcaz tiene muy buena memoria y es poco probable que vuelvan.

Por aquí se ven algunos bandos de torcaces. Más que el año pasado. Hay abundante comida tras una primavera lluviosa. Sin embargo, Fontanars nunca ha sido una zona especialmente buena para los torcaces, a pesar de que hay comida como decía en abundancia y pinares donde el torcaz puede echarse a sestear y dormideros donde cobijarse a poca noche. También charcas artificiales donde saciar la sed aunque prefieren el agua natural.

Aunque el cereal ha sido ya cosechado casi en su totalidad queda mucha comida todavía en el campo.

La paloma torcaz se ha desplazado a ciudades como Madrid y alrededores donde prácticamente permanece durante todo el año y está tranquila. Es fácil verlas en parques junto al resto de palomas al igual que la tórtola turca. Se ha hecho un ave sedentaria y casi doméstica..

La paloma torcaz ha encontrado el hábitat perfecto para permanecer aquí durante todo el  año. No obstante, son muchas las palomas que todavía cruzan por el pirineo huyendo del frío invernal del centro y norte de Europa y llegan a nuestro país. Es de las pocas especies cinegéticas que va en aumento junto con el conejo. Al contrario, que la perdiz, la codorniz o la tórtola que están en claro retroceso.

En cuanto a la perdiz, aunque todavía es prematuro hablar de ellas porque el verano no ha hecho más que comenzar y se prevé un verano muy caluroso se ven polladas generosas con seis o más perdigones.  Confiemos que el tiempo acompañe y no se malogren.

Quisiera aprovechar estas líneas para felicitar a la Diputación Provincial que es la encargada de limpiar las cunetas, de que este año lo haya hecho más tarde evitando de este modo aplastar nidos de perdices, que muchas veces aprovechan una mata junto a la carretera para hacer el nido y eludir ser pasto de las zorras y en otras ocasiones de las máquinas. No siempre con la misma fortuna.

 

 

 


 

martes, 11 de junio de 2013

Campo envenenado


 

Acabo de venir de labrar y he echado en falta esos pajarillos que otrora nos acompañaban revoloteando en busca de insectos al lado del tractor. De color blanco y negro, no recuerdo su nombre ahora. Frágiles y rápidos en su vuelo nos hacían la velada más amena y entretenida.

No se ven jilgueros ni verderoles ni gorriones. Estamos acabando con todo. Culpa de que esto ocurra lo tienen los productos que echamos en el campo para combatir plagas tanto en frutales, viñedos o cereales. Me refiero a los productos fitosanitarios. Algunos se han prohibido, pero otros no.

Muchas de estas aves que ingieren estos productos mueren. Las que logran sobrevivir tienen secuelas para toda su vida, por ejemplo, en la incubación o polladas, reduciéndose el número de puestas.

La perdiz junto a otras especies cinegéticas como la codorniz o la tórtola es otra de las grandes afectadas. Citaba en un artículo mío anterior, haciéndome eco de un informe elaborado por la sociedad de ornitología  , que su población se ha visto reducida en un 16%.

Muchos echan la culpa a las granjas cinegéticas de que la perdiz salvaje esté casi al borde de su desaparición por las enfermedades que transmiten. Si no se toman medidas encaminadas a preservar la especie por antonomasia de la caza menor es fácil que esto ocurra. Pero en cualquier caso, esto es una responsabilidad que compete a agricultores y cazadores.

Algo de culpa, sin duda, tienen las granjas, pero el problema gordo son los productos químicos que tiramos en el campo sin ningún control.
La agricultura ecológica es una buena alternativa para que fauna y flora convivan en armonía Cada vez son más las explotaciones agrarias que apuestan por este modelo productivo que, además, es muy rentable al margen de las ayudas que reciben. Les invito

miércoles, 29 de mayo de 2013

El parany ya es delito




 
La caza con parany ya es delito. Lo ha dicho el Tribunal Constitucional. Ya lo era según la normativa europea y la normativa estatal, pero la ley de caza de la Comunidad Valenciana permitía que se cazara mediante este método de caza ancestral,  que se remonta al siglo XIII y muy común en las zonas del interior de la comunidad valenciana, sobre todo, en Castellón.

El hecho de que se haya practicado durante siglos no justifica en modo alguno que deba seguir practicándose en pleno siglo XXI.

El parany me parece una atrocidad. No es sólo un método de caza masivo y no selectivo como declara la jurisprudencia y las leyes europeas. Es sencillamente, lo que he dicho al principio de este párrafo: una atrocidad.

Aunque todas las sentencias deben de ser acatadas y respetadas, aunque disintamos de ellas, en este caso, me congratulo de la decisión del altor tribunal.

Para los que no sepan en qué consiste esta  modalidad de caza se lo explicaré brevemente. Vaya por delante, que aunque soy cazador, nunca he aprobado ni practicado esta modalidad cinegética, que para mí muy poco tiene que ver con la caza. Tengo, sin embargo, amigos que sí la practican y que a lo mejor después de leer este artículo dejan de serlo.

Se eligen varios árboles, que previamente se han podado para tal fin y en su interior se colocan unas varetas o varillas, impregnadas de pegamento, también llamada liga.

Para atraer a las aves se utilizan reclamos, estas se posan sobre sus ramas y quedan atrapadas.

El problema de ser una caza no selectiva es que entre sus redes, en este caso, sus ligas, quedan atrapados no sólo zorzales sino toda clase de aves, también las protegidas.

El pegamento se adhiere a las plumas y pierden su capacidad térmica por lo que es muy difícil que vuelvan a volar. Eso, si no han ingerido el pegamento al tratar de quitárselo, con lo cual mueren por envenenamiento. En cualquiera de los casos el animal muere.

La idea es que lo que no son zorzales sean liberados por el cazador. Pero esto no siempre ocurre.

El Consell quiere recurrir ahora el fallo del alto tribunal y basarse en las leyes francesas para legalizarlo y tratar de contentar a los cientos de aficionados, que aún siendo ilegal lo siguen practicando.

Me temo, pues, que si cabe el recurso, el tema va a seguir en los tribunales de justicia.

 
 

domingo, 28 de abril de 2013

No hay gorriones ni en el campo ni en las ciudades


 

Recuerdo de nano salir al jardín de casa y encontrarme con innumerables pajarillos cuyo canto me despertaba en las mañanas soleadas del verano: jilgueros, verderones. paisarells, gorriones, .. Había una fauna silvestre maravillosa que entre todos nos la hemos cargado y pluralizo porque yo he sido el primero en contribuir a ello. Y créanme que lo lamento.

Según un estudio realizado por la Sociedad Española de Ornitología, la población de gorriones ha descendido un 5 %, entre otras razones, como consecuencia de la construcción de edificios modernos sin tejas ni huecos para sus nidos.

Otra de las razones, según apunta el estudio, hay que buscarla en el excesivo mantenimiento de los árboles urbanos. En concreto, en las talas indiscriminadas de los árboles que al menor agujero son talados para evitar que puedan caer debido a la podredumbre.

También les afecta y mucho la contaminación. Debido a la alta polución de algunas ciudades, la productividad  de las parejas ha descendido. Si antes ponían unos 4 huevos, al menos, 3 veces al año, ahora el número de puestas se ha reducido a la mitad.

Estos deliciosos pajarillos han desaparecido, incluso, de ciudades como Londres o Praga donde se les veía por bandadas.
Esto por lo que se refiere a razones estrictamente urbanas. Por lo que respecta a cuestiones medioambientales, que duda cabe, que el uso de fertilizantes y herbicidas en el campo para combatir plagas en la viticultura como el mildiu, la negrilla o el oidio  han contribuido en gran medida a que hoy veamos menos pájaros en el campo. Afortunadamente muchos de estos productos han sido prohibidos y los agricultores se han concienciado de ello Es de esperar, por el bien de todos, que estas aves como otras especies amenazadas por la mano del hombre vuelvan a pulular por los campos como antaño. Muchos lo agradeceríamos

SOS para la perdiz


 

En una de las últimas entrevistas que Miguel Delibes concedió a un medio de comunicación antes de morir, ya advertía que "la perdiz poco a poco se va extinguiendo". Y añadía: "las codornices y las tórtolas vienen a España en menor cantidad de la que venían".

Años después de estas declaraciones, el tiempo le ha dado la razón.

Según un estudio realizado por la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), las especies ligadas a medios agrícolas como la perdiz, la codorniz o la tórtola están sufriendo un declive importante en sus poblaciones, que en algunos casos llega hasta el 57%, como es el caso del alcaudón real.

Por lo que se refiere a las especies cinegéticas, la peor parada es la codorniz, cuya población ha descendido en los últimos años un 53%. La tórtola lo ha hecho un 29% y la perdiz un 16%.

Las razones hay que buscarlas en el cambio tan brusco que ha experimentado el hábitat agrícola.

Los profundos cambios que ha experimentado el mundo rural explican, en cierto modo, las causas del descenso de las poblaciones de estas aves.

La falta de pastoreo y de ganadería extensiva- mucho que ver también con la proliferación de incendios- ha alterado las pirámides alimenticias haciendo que disminuyan las poblaciones de insectos.

Quiere esto decir, que estas aves tienen cada vez más complicado encontrar comida en el campo. Y si no hay comida que echarse al buche perecen.

Si a esto sumamos, el uso de pesticidas y herbicidas que, obviamente, también ha afectado a los insectos- principal fuente de alimentación de muchas de estas aves- tenemos buena parte de las causas de este declive.

Otro aspecto importante que recoge el estudio es el referido a la contaminación. Según estos datos hechos a través de un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid, la productividad de las parejas ha descendido debido a la polución, con lo cual, las puestas son menores.

Juan Carlos del Moral que es el coordinador del citado estudio propone que se vede la caza de estas especies cinegéticas.

Podremos estar de acuerdo o no, pero me alegro que, por primera vez, una asociación conservacionista no estigmatice a los cazadores, como sí hacen habitualmente otros grupos ecologistas ante la falta de argumentos, que ven al cazador como el principal problema, cuando en muchos casos es la solución para que estas y otras especies se recuperen, como los hechos han demostrado en innumerables ocasiones. No es un tópico decir que hay caza gracias a los cazadores y así lo seguirá siendo mientras nos permitan cazar.

domingo, 14 de abril de 2013

Contra los lazos y los cepos en la caza


 

Soy cazador, pero eso no significa que apruebe ciertas prácticas cinegéticas como es el uso indiscriminado de lazos para la captura de alimañas. Creo, sinceramente, que existen otros métodos más eficaces para combatir a las alimañas como las urracas o los zorros, que, ciertamente, muchas veces arruinan nuestros cotos de caza.

Todo esto viene a cuento porque mi amigo Pepe Ferrero de Fontanars dels Alforins publicó en su muro de facebook, que a cien metros de una casa de campo de esta bella población valenciana se habían encontrado unos lazos. Publicó las fotos aunque no sé si finalmente presentó una denuncia porque si bien es cierto que hay permisos para colocar lazos, siempre y cuando reúnan unas condiciones, no todos los lazos son legales, no es admisible que se coloquen a menos de cien metros de una vivienda ,con el consiguiente riesgo para los animales que allí vivan. También para las personas.

Desconozco, igualmente, si la sociedad de cazadores L'Alfori es conocedora de este hecho.

Estos días he coincidido con un amigo mío Rafa Ortiz, también cazador, que me contaba, conteniendo las lágrimas, como había visto morir a su perro por la ingesta de veneno. Un cachorro de seis meses.

No es la primera vez ni desgraciadamente será la última en la que un perro queda atrapado en un lazo. Muchas veces, si sobreviven, sufren amputaciones en algunas de sus extremidades. He visto casos realmente espeluznantes, con miembros amputados, en que lo mejor ha sido sacrificar al animal para que dejara de sufrir.

Yo mismo cazando he tenido que liberar a más de un perro. En un coto donde cacé varios años era una práctica habitual que el guarda de la finca colocara lazos, pero, al menos, en este caso tenían el cierre de seguridad. Es un nudo corredizo que impide que el animal muera por estrangulamiento. En el caso de que sea una pata en lugar de la cabeza la que ha quedado atrapada evita que el lazo siga apretando.

En otra ocasión, en Ossa de Montiel y con Venera, padre, durante una tirada de torcaces desmantelamos varios cepos de grandes dimensiones para capturar en ellos jabalíes.

El uso de veneno  como la estricnina aunque prohibido, si bien era legal hasta 1983, se sigue utilizando. La Ley de caza, sin embargo, es bastante laxa en este sentido y aunque prevé el cierre de cotos y sanciones económicas, que van de los 60.000 a los 300. 000 euros de multa, no contempla penas de cárcel por el uso de cebos envenenados. Es un delito tipificado en el Código Penal, que sólo contempla sanciones económicas, cuando lo cierto es que se debería ser más contundente y sobre todo, cuando estamos viendo que lejos de decrecer el uso de veneno está fomentándose su uso en guarderías y cotos de caza.

Son todos ellos, los lazos, los cepos y ya no digamos el veneno, métodos poco selectivos que acaban con la vida de cualquier animal, que tenga la mala suerte ese día de tropezarse en su camino con un lazo, un cebo envenenado o un cepo. Son muchas las aves que al cabo del año son víctimas de estas malas artes, que todavía por desgracia se emplean en la caza.  Aunque no se tienen estadísticas fiables porque obviamente no se conocen todos los casos, pero se habla de cifras que rondan en el decenio 1990-2003 de más de 3.000 casos que afectaron a más de 7.000 aves, algunas de las cuales, como el águila imperial  en peligro de extinción.

Decía al principio de este artículo que existen otras artes para capturar alimañas mucho más eficaces y más selectivas, que el uso de lazos o cepos y son las jaulas. Unas simples jaulas bien colocadas en el campo bastan para este cometido. Se coloca en el interior de la jaula un animal vivo que hace de reclamo y a esperar. De esta manera no provocas ningún daño innecesario.

Las alimañas son un grave problema para muchos cotos de caza, sin duda, y ha de hacerse un control de predadores,  sin embargo, no todo en la caza vale.

Sé que como cazador ser contrario al uso de lazos o cepos me puede traer problemas. Es un tema que he debatido con amigos míos cazadores en innumerables tertulias y nunca me han dado la razón.

La perdiz tiene muchos enemigos en el campo y hemos de protegerla. En eso estamos todos de acuerdo, en lo otro, perdónenme, pero no.