domingo, 10 de agosto de 2014

Alcaraz, Giménez y Simó suben al podio en la tirada al plato de Vallada

El tirador de Fontanars dels Alforins, aunque afincado en Bocairent, Ricardo Alcaraz, se proclamó campeón de la tirada de plato universal celebrada ayer sábado día 9 en el campo de tiro El Tollo de Vallada, tras disputar el" barrage" a otro tirador de la zona, el ontinyentí Antonio Giménez, que también acabó con un pleno de 25/25. La tirada congregó a una treintena de participantes. Pese al calor de los últimos días, la jornada fue muy apacible.

El tirador Patricio Simó en un momento de la tirada


En el desempate, Alcaraz sumó un 24 lo que le llevó a alzarse con el triunfo. Giménez obtuvo un meritorio segundo puesto, tras terminar la serie con un 21.
La tercera plaza fue para el tirador de Ontinyent, afincado en Fontanars dels Alforins, Patricio Simó, que sumó un total de 24.
Los tres primeros clasificados obtuvieron de premio un jamón, además de un trofeo para el ganador.. El resto de participantes también recibió un regalo. A todos los participantes se les obsequió con una gorra.
La organización de la prueba corrió a cargo del club de tiro  El Tollo. Al término de la misma hubo una degustación de productos de la zona para los tiradores y para el público que asistió a la prueba.
Estas tiradas, que vienen celebrándose todos los años, son posibles gracias a la colaboración desinteresada de un grupo de personas con Amadeo Garrido a la cabeza como presidente del Club de tiro El tollo. Junto a él un equipo de personas como Rubén, Pepe, Antonio o Santiago  hacen posible que todos los sábados por la tarde las instalaciones del club permanezcan abiertas para los entrenamientos.

El próximo viernes día 29 por la tarde, a partir de las 15,30 horas,  tendrá lugar una tirada mixta de codorniz y palomo  a máquina en las mismas instalaciones deportivas, con motivo de las fiestas patronales. Se tiraran 6 codornices y 4 palomos por tirador. El precio es de 30 euros.


viernes, 8 de agosto de 2014

Caza, sí


 

Los ecologistas aprovechan las primeras de cambio para tratar de prohibir la caza. Su pretensión ahora es que no se cace durante la media veda debido a la sequía. Tampoco quieren que se cace el resto del año, haya sequía o no.

Siempre han sido contrarios a la caza. No es nada nuevo. Lo intentan siempre que pueden con nulo éxito, afortunadamente, con argumentos peregrinos y sin ninguna base científica que los sostenga.

Hablan de maltrato animal sin preguntarse muchas veces la procedencia del jamón que se están llevando a la boca. ¿Alguien se ha preguntado cómo matan a las vacas en el matadero o de dónde procede el paté que tanto nos gusta? Hay mucha hipocresía en el debate sobre la caza.

Se acusa a los cazadores de ser los responsables de muchos animales que hoy se encuentran en peligro de extinción como el lince o el águila imperial. Lo que ha llevado a estas especies al borde de su desaparición ha sido la pérdida de su hábitat y alimento. Ambas especies tienen como alimentación básica el conejo, lagomorfo que ha desparecido en muchas partes de España, fundamentalmente, por dos enfermedades: la mixomatosis y la neumonía hemorrágico vírica, enfermedades propagadas por un médico francés para exterminar los conejos.

En el caso de las rapaces, los tendido eléctricos causan muchas muertes todos los años. Con ello, no quiero exculpar a los cazadores porque en todos los colectivos hay desaprensivos. Entre la labor de los cazadores está la de denunciar hechos delictivos como disparar a animales en peligro de extinción, el uso del veneno o el furtivismo. Aspectos todos ellos que están tipificados en el Código Penal y que llevan aparejada a parte de la correspondiente sanción económica, penas de cárcel.

Prohibir la caza tendría más efectos negativos que positivos. Que se lo pregunten, si no,  a los cientos agricultores que todos los años ven perder sus cosechas por el daño que causan los conejos en sus explotaciones agrícolas.

La caza es no sólo es necesaria sino imprescindible, no sólo para la conservación de la naturaleza sino también para el control de las poblaciones. Esto ha sido así desde que el hombre es hombre.

En parques nacionales y reservas de caza se dan lo que se llaman permisos para caza selectiva porque el exceso de animales sean venados, muflones, corzos o macho montés, impide muchas veces que estos animales puedan llegar a emparejarse. Además, de animales moribundos o enfermos, que conviene abatir para que no contagien al resto de las especies de caza mayor.

La actividad cinegética genera riqueza, sobre todo, en el mundo rural. Las batidas, las monterías, los ojeos o la caza en mano es el sustento de muchas familias que viven gracias a la caza. La caza en España genera alrededor de 3.600 millones de euros.

Comunidades como Castilla La Mancha, Extremadura o Andalucía viven del turismo cinegético y tienen en la caza una buena fuente de ingresos.

La caza es una actividad legal, aunque michos se empeñen en llamarnos asesinos ,que practican más de  más de un millón de personas en España.

Aunque en el tema de las corridas de toros, si hay partidos que son partidarios de su abolición, como ya ocurre en Cataluña y muy pronto sucederá también en el País Vasco, en el tema de la caza, ninguna formación política ,contempla la posibilidad de prohibir la caza, me refiero a las que tienen representación parlamentaria porque luego hay otras como el partido animalista, contrarios vehementemente a la caza.

El eterno debate caza sí o caza no.

Quiero recordar a los ecologistas que si hay caza es precisamente por los cazadores. Precisamente, ahora que aprieta el calor y hay una sequía extrema en media España, los propietarios de cotos o las sociedades de cazadores se preocupan para que a los animales no les falte ni agua ni comida. Para ello, recurren a la colocación de bebederos o de charcas y de comederos, diseminados en distintos puntos del coto.

No he visto a ningún ecologista y mira que piso el monte hacer esta labor, por otra parte necesaria, independientemente, de que nos guste la caza o no.

Es un ecologismo de oficina, que clama el cielo.

 

 

 

lunes, 28 de julio de 2014

Poca paloma en la media veda


 

Faltan sólo unos días para que se abra la media veda, pero las previsiones de una buena campaña cinegética son poco halagüeñas  debido fundamentalmente a la sequia.  La paloma torcaz, además de pinares para sestear, quiere agua y comida para sobrevivir como cualquier otro animal. Y esta campaña no se dan ambas condiciones.

Las malas cosechas de cereales de invierno: trigo, cebada, centeno y avena , que ha hecho que en muchas partes de España no se recoja la siembra y se deje el campo para forraje unido a la falta de lluvias, tras una primavera y  un verano muy seco- el más seco de los últimos treinta años- hacen prever una mala temporada de caza para la media veda.

Otros años atrás por estas mismas fechas podía verse el amarillear de los campos de girasol fundidos con el verde intenso de la vid, sin embargo, los agricultores han decidido no sembrar pipas ante la falta de lluvias. La pipa es uno de los alimentos preferidos de las palomas torcaces y también de  las tórtolas. Les gusta posarse sobre ellas y picar hasta llenarse el buche.

Aunque la paloma aquí en Fontanars entra más tarde, a diferencia de lo que ocurre en otros lugares de España donde permanece todo el año y se ha hecho un ave más sedentaria que migratoria, llegando a poblar los pinares de las grandes ciudades, todo hace presagiar que la campaña cinegética no va a ser buena.



 

Sólo he visto algunos bandos en el término de Villena. Concretamente, en la finca las Cañas. En los cables de la luz pueden contarse a centenares a primera hora de la mañana y cuando más aprieta el calor. El milagro de que esto ocurra es que hay una especie de laguna donde brota el agua todo el año. Algo inexplicable, ya que el embalse que se encuentra muy próximo está vacío.

El calendario de vedas para la Comunidad Valenciana, luego cada sociedad es libre de abrir o no, según considere oportuno en función del plan cinegético, establece como fecha de inicio el 10 de agosto, tanto para la codorniz como para la paloma torcaz y la tórtola, a diferencia, por ejemplo, de Castilla La Mancha que abre el 15 de agosto sólo para la codorniz, y el 21 para el resto de aves: torcaz y tórtola. Esto se viene haciendo desde hace un par de años, si la puesta ha venido con retraso para evitar pollos en nido en el caso de la paloma torcaz,.

Ante la falta de comida natural, sólo aquellos cotos que utilicen cebaderos dispondrán de alguna oportunidad de disparar a los torcaces.

En cuanto a la codorniz, Fontanars no ha sido una zona especialmente codornicera, aunque ha habido algún que otro año bueno, coincidiendo con la recogida del cereal, y sobre todo, cuando no recogen la paja,  pero este año ha sido especialmente malo debido a la sequía, no llegándose a cosechar en muchas zonas.

 

 

domingo, 6 de julio de 2014

La repoblación no es la mejor solución



Este sábado pasado hablando con un amigo que, además, pertenece a la federación española de caza me echó en cara- con buenas palabras- que yo defiendo que no se abra la veda para la perdiz porque- en su opinión- puedo permitirme cazar en otros cotos mientras que otras personas no se lo pueden permitir.

Este argumento peregrino esconde no querer reconocer lo que es un evidencia: abrir el 8 de octubre es condenar a la perdiz a su desaparición. Se mire como se mire.

Dice y en esto no le falta razón, que como consecuencia de la crisis, primero y porque el relevo generacional en la caza no está garantizado, cada vez son más las personas que por las razones enumeradas no renuevan el talón de caza y se dan de baja.

Según mi amigo, para atraer nuevos socios y para que salir de caza sea un divertimento, la solución pasa por la repoblación con perdices de granja. Yo no digo que no se haga, pero si se hace que sea de una manera equilibrada porque de lo contrario acabaremos con la perdiz salvaje y convertiremos nuestros cotos en granjas cinegéticas.

Si queremos que haya perdices tendremos que empezar por hacer una buena gestión en nuestros cotos de caza y esto se consigue muchas veces dejando de cazar.  Esto lo entiende cualquier cazador que no sea un matarife. Me explico.

Las sociedades de cazadores, yo pertenezco a una de ellas, dictan una serie de normas al principio de la campaña que son de obligado cumplimiento para todos los cazadores. Estas normas hace mucho tiempo que no se revisan y pasan de temporada en temporada ,sin apenas cambios, salvo las fechas que varían de un año a otro.

Voy a citar varios ejemplos para que todos ustedes entiendan a lo que me refiero.

Horario:  De 8 a 14 horas. Desde hace mucho años se caza desde que amanece hasta las dos del medio día. En mi opinión, habría que reducir drásticamente las horas de caza.

Munición: Tres tiros. En muchos cotos se ha suprimido el tercer tiro, dejándolo únicamente en dos. De esta manera, das más opciones al animal y no se hiere tanta caza, que después no se cobra y muere.

Capturas:  Cupo de dos o tres perdices, según cotos. Seamos sinceros. Los cupos no los respeta nadie. Es más efectivo incidir en las dos medidas anteriores, que limitar el número de capturas.

Reservas de caza: El plan cinegético obliga a dejar unas zonas como reservas de caza. En mi modesta opinión son insuficientes y deberían variar de un año a otro y no ser siempre las mismas zonas de reserva.

Cuadrillas: El número de cuadrillas y de perros por cazador está limitado. No obstante, prohibiría el uso de móviles y de cualquier otro medio que permita localizar bandos de perdices sino es la caza en mano de toda la vida. Reduciría tanto el número de perros como de cuadrillas, de tal manera que no se batan amplias zonas de terreno.

Periodos hábiles de caza: Domingos y festivos. Huelga decir que suprimiría días de caza y por supuesto, no haciendo coincidir festivos con puentes en los que se ha cazado en ambos días.

Sanciones y guardería: Hay una serie de sanciones que van desde graves hasta muy graves, según la comisión del delito; como cazar en días de nieve, hacer humo en las madrigueras o cazar al ojeo, que en el mejor de los casos se resuelven con la retirada del talón de caza.

En fin, estas y otras medidas son meras sugerencias hechas con un ánimo constructivo a fin de salvaguardar nuestra especie cinegética por antonomasia: la perdiz salvaje.

 

viernes, 27 de junio de 2014

El conejo se ha convertido en un problema público


 

La plaga de conejos que afecta a numerosas comarcas valencianas, entre ellas La Vall d'Albaida ha dejado de ser sólo un problema que afecta sólo a cazadores y a agricultores para convertirse en un problema público, que afecta a numerosos vecinos.

La Unió de Llauradors, a través de un comunicado , ha alertado de los cuantiosos daños que están causando los conejos en las comarcas del Comtat y  L' Alcoià.

En poblaciones como Alcoi, Beneixama o Muro se les ha visto corretear en  mitad de las calles. Algo inusual hasta ahora.

Si  el hábitat normal de los conejos es el monte, la falta de alimentos y agua debido a la fuerte sequía ha propiciado que los animales bajen a los pueblos e invadan chalés y urbanizaciones residenciales y causen estragos en jardines y parcelas, devorando todo cuanto encuentran a su alrededor.

Los agricultores llevan años reclamando una mayor implicación de  los cazadores y también de los organismos correspondientes, esto es, Conselleria de Agricultura y  de los Ayuntamientos de los municipios afectados para acabar con este grave problema que provoca cuantiosos daños en la agricultura, sin que hasta el momento se haya conseguido paliar el problema.

Se ha intentado todo o casi todo.

Las capturas con red y con hurón, los lazos, las trampas, ampliar los días de caza en las nuevas órdenes de veda, los ganchillos, las esperas o las batidas son insuficientes para contener a esta población de voraces lagomorfos provenientes de Australia, nada que ver con el conejo autóctono o de monte, que es inmune a las enfermedades como la mixomatosis o la neumonía hemorrágico vírica y cuya capacidad de reproducción es muy alta, llegando a criar varias veces al año y con una camada media de 7 u 8 gazapos.

El conejo ha pasado de ser una especie cinegética muy preciada por cazadores y especialmente  por podenqueros a convertirse en un serio problema en muchas zonas de España, donde su alta densidad está provocando una situación de alarma social.

sábado, 21 de junio de 2014

Cuidemos la caza o acabaremos con ella


Llevamos varios años sin perdices en el acotado de Fontanars  y a pesar de ello se ha seguido cazando. No voy a repetir ahora lo que he dicho tantas veces para no ser reiterativo y cansino.

 Resulta complicado poner de acuerdo a los cazadores en un asunto tan crucial. Cada uno tira para donde más le conviene, conejeros para un lado y perdiceros para otro, sin confluir ambos en un punto común y sin tener en cuenta, que si no respetamos la caza y hacemos una buena gestión cinegética en nuestros cotos, la caza tiene los días contados. Y no me refiero sólo a la perdiz, también a otras especies de caza menor que corren serio peligro como la tórtola o la codorniz en franco declive por capturas incontroladas.

La perdiz para que llegue a recuperarse en parajes donde ha sido literalmente esquilmada  como ocurre en Fontanars dels Alforins requiere de mucho tiempo y, por supuesto, dejar de acosarla y, por consiguiente, respetar la veda y no darle caza hasta que, paulatinamente, su población vaya recuperándose.

Para que esto ocurra deben de darse varios factores: En primer lugar, un buen  control de las alimañas. Es alarmante como ha crecido la población de zorros debido a la alta densidad de conejos. También de cernícalos. La perdiz  o mejor dicho sus polladas son presa fácil para estas rapaces.

En segundo lugar, recuperando hábitats tradicionales para la perdiz y estableciendo un control exhaustivo de los productos  fitosanitarios que tiramos en el campo, con poco control y que muchas veces son altamente contaminantes y perjudícales para la fauna silvestre.

Ahora todo son lamentaciones. Hablas con unos y con otros y todos coinciden en que este año no debería abrirse la veda. El año pasado también decían lo mismo. Sin embargo, llegado el momento cambian de opinión y el día de la junta deciden todo lo contrario, aunque desconozco lo que harán finalmente este año. Espero y confío que prevalezca el sentido común y opten por no abrirla, al menos, para la perdiz.

No me gustaría en un futuro verme en la tesitura de tener que explicarle a mis nietos como era una perdiz y tener que recurrir a los libros de texto para mostrársela.

El dilema en las sociedades de cazadores se plantea cuando se decide abrir para unas especies y no para otras. Todos quieren salir al campo con la escopeta debajo del brazo.

Los que son conejeros de verdad,  los podenqueros, difícilmente, tiran a las perdices. Van con sus rehalas de perros tras los rabudos haciendo carreras por doquier y disfrutan tanto cuando el perro los captura como cuando son blancos de las escopetas . También cuando el conejo ha sido más listo que ellos y logra zafarse de cazadores y perros. Sin embargo, a los que les gusta la pluma y el pelo son otro cantar.

Ponerse de acuerdo es complicado.

El cazador deber ser consciente  que para que haya caza hay que cuidarla y el mejor modo de hacerlo es muchas veces, a pesar nuestro, no saliendo a cazar. A no ser que queramos convertir nuestros cotos en granjas cinegéticas con perdices de bote.

 

 


 

 
 


miércoles, 4 de junio de 2014

El parany es delito


 

Hasta que se reformó el Código Penal en su artículo 336 había ciertas discrepancias entre los jueces sobre si el parany era delito o no. De hecho, ha habido sentencias para todos los gustos. Unas absolutorias y otras que condenaban,  a quien practicara esta modalidad de caza consistente en el uso de unas varetas impregnadas de liga, una especie de pagamento, en la que las aves quedan atrapadas.

Entonces el Consell,  a través de la Conselleria de Medio Ambiente y para sortear la legislación existente y contentar al colectivo de cazadores, ideó el "parany científico", supuestamente, para el seguimiento científico de aves migratorias, que también ha sido tumbado por la normativa europea,  dado que hay otros métodos más eficaces para el estudio de la emigración de aves, que no son nada lesivos para estas especies como pueda serlo la caza con parany.

Quien suscribe estas líneas no pertenece a ningún grupo ecologista, aunque alguien pueda interpretarlo así por mis palabras. Soy cazador como todo el mundo que me conoce sabe, pero, sin embargo, siempre he reprobado esta práctica de caza por considerarla, no sólo poco selectiva que también sino innecesariamente cruenta.

En las redes se cogen no sólo las aves objeto de la captura como puedan ser tordos sino también otro tipo de aves, incluso algunas que están en peligro de extinción como se ha dado el caso.

El tema no es sólo soltarlas una vez han sido capturadas sino si consiguen sobrevivir y está comprobado que la inmensa mayoría perecen.

La nueva reforma del Código Penal no deja lugar a dudas y condena el parany como delito, contra el criterio de cazadores, que consideran esta práctica ancestral como legal al entender que se libera a las aves que no son objeto de caza sin causarles ningún daño.

Otro de los argumentos esgrimidos por los defensores a ultranza de esta caza, que cuenta con miles de aficionados, sobre todo, en el sur de Castellón es que se trata de una práctica de caza ancestral.

Siguiendo este mismo razonamiento y si por prácticas ancestrales o atávicas entendemos lo que se hacía en la Roma de Nerón todavía se seguiría practicando ese divertimento consistente en tirar a los cristianos a la fosa de los leones.

Los detractores, por su parte, alegaban que el uso del parany es un método de caza, muy poco selectivo, ya que en sus redes quedaban  atrapadas cientos de aves, que morían poco después al ingerir  pegamento, una sustancia altamente nociva.

La Audiencia provincial de Castellón ha revocado estos días una sentencia absolutoria contra un cazador de Vinaros que fue denunciado por utilizar este método de caza y lo ha condenado a una multa de 1.800 € por delito contra la fauna.

En cualquier caso, la ley es  ahora clara y precisa y hay que cumplirla por más argucias legales que se inventen algunos.

Por si alguno no se había enterado el parany es delito.