domingo, 23 de agosto de 2015

Buena jornada de caza a la paloma torcaz en Fontanars

Quienes tuvieron ocasión de salir el primer día -en la Comunidad Valenciana se abrió el domingo 16-, disfrutaron de lo lindo tirando a torcaces y tórtolas. Hubo quien superó la media docena de pájaros.
La pipa ya está  buena y es un manjar para estas aves. El año pasado por la condiciones meteorológicas adversas y la ausencia de lluvias no se sembró y este año se ha visto más paloma al haber más comida en los campos.
La ausencia de tormentas los días previos a la abierta de la veda también ha favorecido la proliferación de estas aves.
A la paloma no le gustan las tormentas. Al menor atisbo de borrasca abandonan, incluso, los nidos con los pollos. La paloma quiere tranquilidad y pinares, donde echarse a sestear.
Esta vez no he cazado en el coto de Fontanars. Lo he hecho en un coto privado, que también se encuentra en Fontanars, al que me ha invitado una de sus propietarias, que tiene cedida la finca al acotado. Al margen de un pequeño incidente el sábado por la tarde con una persona, que de muy malas maneras  se acercó a nosotros para preguntarnos, quién nos había dado permiso para estar cazando,  el resto fue inolvidable.

Por la mañana me acompañó Juan Carlos Bataller que iba sin escopeta y su sobrino José Luis que tiene más afición que yo. Me recuerda mucho a mí cuando era pequeño y la noche antes, no pegaba ni ojo.
Tanto su tío Juan Carlos como su padre José Luis son grandes cazadores, además, de muy buenos amigos.
El día antes Juan Carlos estuvo echando un vistazo al cazadero para ver la querencia de los animales, aunque cuando hablamos de torcaces es una lotería porque nunca sabes lo que va a ocurrir. Son imprevisibles. Así que lo mejor es verlo in situ.
Me puse en una punta del campo de girasoles y en el otro extremo, José Luis. En pocos minutos se hizo la barraca.
Nada como una barraca natural hecha de carrasca. Las que compramos en las armerías son muy cómodas porque es llegar y abrirlas, y no tienes que andar con el serrucho; salvo que haga aire, que deseas no haberla comprado nunca. Pero como el torcaz es un animal bastante desconfiado y suspicaz, mejor si hacemos una barraca con cuatro ramas.
La única prohibición que nos impuso la propietaria de la finca era no tirar a las palomas. Obvia decir que la cumplimos a rajatabla.
Coloqué los cimbeles sobre las corolas de los girasoles para ver si se echaban a comer, pero nada. No estaban cebados a la comida. Venían, seguramente, de un embalse próximo.
Entraban a gran altura.  Como si estuvieran tiroteados. Cuando esto ocurre, lo mejor es no disparar y dejarlos cumplir porque muchas veces, lo que hace el torcaz es observar antes de echarse a comer. Son muy desconfiados, además, de tener una vista privilegiada. Al menor movimiento te descubren por muy bien que vayas camuflado. Sólo la luz del sol que da sobre el cañón o el reflejo de unas gafas de sol es suficiente para delatarnos. Pueden aguantar parados en los hilos de la luz o en las ramas de los árboles mucho tiempo antes de tirarse a la comida.
 Hay quien no tiene paciencia y se precipita en los disparos, echando a perder la tirada. Yo les llamo escopeteros. Si tienes la mala suerte de tener a uno de ellos al lado, ya puedes plegar los trastos e irte a casa. No era el caso. Jose Luis sabe comportarse en el puesto y sabe perfectamente cuándo debe tirar y cuando no. Mejor que muchos adultos.
Los hay que tiran con chockes muy cerrados y plomo del 5 o del 6, de 36 gramos. Yo prefiero tirar cartucho más flojo, sobre todo, ahora que estamos en el mes de agosto y hace mucho calor. Si es cuestión de tirar tiros, aguantas mucho mejor con un cartucho de menos gramaje. 32 es ideal para todo tipo de caza. He visto moratones en mejillas y brazos con hematomas, precisamente, por tirar cartuchos con mucha carga de perdigones. Si, además, como es mi caso, llevas una paralela, es más aconsejable utilizar un cartucho suave.
Disparar fuera del radio de muerte sólo sirve para, aparte de estropear la tirada, y poner de malhumor al compañero de puesto; malherir al animal y no darle captura. Un animal con un par de plomos en el cuerpo muere a las pocas horas y no es aprovechable, salvo para las alimañas.
Dormí poco la noche anterior, así que anduve bastante lento y fallón. Cuando los torcaces van a una altura considerable, hay que adelantar más el tiro y si estás flojo de reflejos por el cansancio haces los tiros traseros, que es lo que me paso a mí. También aunque hayamos dormido lo suficiente nos quedamos detrás en los tiros. Lo raro es irse por delante. La caza la fallamos normalmente porque no adelantamos lo suficiente el tiro.
Por la mañana sólo pude bajar dos y tiré por lo menos a siete u ocho. Un promedio bastante bajo, la verdad.
A la hora del taco, fundamental en cualquier jornada de caza, Juan Carlos tuvo la amabilidad de compartir conmigo su almuerzo.
La tarde me fue bastante mejor. Pude dar un par de cabezaditas y descansar un rato. Las tardes suelen ser en general bastante más provechosas. Aunque la paloma come a primera hora de la mañana. Descolgué cinco y una tórtola. Repetí el domingo y me eché al zurrón otros dos. Esta vez no erré ninguno.




domingo, 2 de agosto de 2015

Plat!


Cuando oigo esta palabra a modo de onomatopeya que algunos pronuncian para pedir un plato se me ponen los pelos de punta. Todos los sábados que puedo bajo a Vallada a tirar al plato. Junto a la caza es una de mis aficiones preferidas. Ayer mismo estuve y tiré tres series, estando a punto de hacer pleno en una de ellas, errando el último plato. Me anoté una tarjeta de 69 platos de 75.

 Las instalaciones del campo de tiro El Tollo equipadas con cinco máquinas de foso universal , con fono pull son buenas y el ambiente es inmejorable. También dispone de canchas para la codorniz.

La visibilidad de los platos es buena, a pesar de que se tira plato negro y no naranja, aún así la salida del plato se ve bastante bien, sólo en días nublados cuesta buscarlos.

El campo subsiste gracias a la labor altruista y desinteresada  de personas como Amadeo, Rubén o Pepe, que, además, de buenos amigos son aficionados a la caza y al tiro y mantienen el campo abierto, aunque caigan chuzos de punta.

La temporada de tiro empieza en el mes de febrero cuando se cierra el tordo y concluye la primera semana de octubre, coincidiendo con la apertura de la veda.
Hace unos años casi todos los pueblos de los alrededores contaban con su propio campo de tiro y celebraban tiradas con motivo de las fiestas, tanto de plato como de codorniz y pichón. La Font de la Figuera, Moixent, Alcudia de Crespins, Ontinyent, Fontanars …. Hoy sobreviven muy pocos. Muchos  de ellos han cerrado porque no cumplían con las medidas de seguridad pertinentes y ponerse al día suponía grandes desembolsos de dinero. La ley obliga a cerrar mediante una valla el perímetro de tiro 200 metros y a señalizarlo debidamente con tablillas y trapos rojos. Además, no puede haber caminos ni casas en los alrededores. Nada que ponga en peligro la seguridad de las personas. Lo cual está muy bien. Sin embargo, a veces son un poco tiquismiquis y te lo cierran, por sólo unos metros, como ocurrió con el Gorrión Club de Alicante, que contaba con unas instalaciones inmejorables de Foso Olímpico.
El último en echar el cierre ha sido el campo de Ribarroja del Turia. El alcalde ha decretado su cierre, tras comprobarse que carecía de la correspondiente licencia, que llevaba años sin renovarse.
 Encontrar hoy un campo de tiro abierto es muy complicado por las razones que explicaba anteriormente. Por eso Vallada es como un oasis en el desierto. Un lugar para disfrute de tiradores, pero, sobre todo, de amigos con una misma afición: el tiro al plato.


También la crisis ha pasado factura. El tiro es un deporte caro y en momentos de crisis, uno prescinde de lo superfluo. La escopeta es lo más barato, pero, si luego, sumas: cartuchos, licencias, permisos, gasolina, etc, etc. es costoso.

La edad no es ningún impedimento para ver, por ejemplo, a Rafa Tormo o a Antonio San Félix,        octogenarios ambos, acercarse a Vallada para tirar un par de series y cuya forma física es envidiable.

En el caso de San Félix, sigue yendo a las tiradas de pichón a caja. Recientemente estuvo en Sevilla participando en el campeonato de España.

Y hablando de competiciones, quiero aprovechar estas páginas para recordar a todos los aficionados, que el próximo sábado día 8 por la tarde se ve a celebrar una tirada al plato en el campo de tiro el Tollo de Vallada El precio de la inscripción es de 20 euros.

Para el viernes 28 también por la tarde hay programada una tirada mixta de pichón a tubo y codorniz, cuya inscripción es de 30 euros.


martes, 21 de julio de 2015

Se prevé una buena media veda

Falta menos de un mes para que se abra la media veda. Sin embargo, en algunos cotos  de Castilla la Mancha se han dado permisos especiales para la caza de la paloma torcaz por los daños causados
en los cultivos de cereal.

Al igual que ocurre con el conejo durante el descaste, que se conceden permisos especiales para su caza, también ahora se hace con los torcaces.

Sin embargo,  disparar a las palomas a mediados de julio cuando todavía hay pollos en los nidos, incluso, huevos porque algunas puestas son más tardías, según como acompañe la primavera, no debería estar permitido. Para eso están las vedas. Para respetar los periodos de cría. Nadie entendería que en pleno mes de junio anduviéramos detrás de las patirrojas. Hay otros medios para que no entren en los trigales y provoquen daños al agricultor. Ya se matan bastantes pichones cuando se abre la veda el 15 de agosto. Por eso algunas comunidades abren más tarde y mantienen la fecha del 15 para la codorniz.

Aunque faltan todavía unas semanas, la temporada se presume bastante buena. Dicho esto con todas las reservas porque cuando se habla de la paloma torcaz nunca se sabe lo que va a ocurrir hasta que estás en el puesto porque basta que haya una tormenta el día antes para que desaparezcan todas. Este año hay comida en abundancia. El año pasado no se sembraron pipas por la sequía y todo era barbecho. El girasol está en pleno apogeo, después de una primavera lluviosa.

Para el 15 de agosto la pipa todavía está verde y es, precisamente, a mediados de septiembre cuando más palomas se concentran porque la pipa ya ha madurado.

En Fontanars no ocurre como en otros sitios, sobre todo, en la zona de Madrid y alrededores, que se han vuelto muy sedentarias, no emigran y permanecen durante todo el año, ocupando plazas y jardines de muchas ciudades donde no se las molesta. Aquí la paloma que llega viene del centro y norte de Europa.

La que sí se ha instalado definitivamente es la tórtola turca que ha terminado por desplazar a la tórtola común.

El monte de la umbría con sus grandes pinares que sirve a estas aves para sestear es donde más palomas se están viendo. Habrá que estar atentos para pillar un buen puesto.



domingo, 19 de julio de 2015

De descaste en el Bonillo

Primer día de descaste de conejos en  el coto de caza intensiva Casa Emilia, que gestiona Tomás Martínez, situado en el Bonillo, en la provincia de Albacete.

Tenía ganas de desenfundar la escopeta y pegar cuatro tiros a los rabudos, pero nada comparable a la caza del conejo con perro. Si no que se lo pregunten a los podenqueros. Y a los que nos gusta cazar con perro sea de muestra o no, también.

Habrá que esperar hasta el día 1 de agosto para poder salir al monte con nuestro incansable compañero de fatigas. Sin embargo, en los cotos de caza intensiva, como es el caso, no entiendo porqué no se puede llevar perro cuando se abre para el descaste. En los acotados donde hay pollos de perdiz, todavía hay perdigones como codornices o más pequeños es normal que no se pueda cazar con perro para no molestar a las patirrojas, además, con estos calores no es bueno agobiarlas ni cansarlas, pero en los cotos de caza intensiva no tiene razón de ser porque todavía no se ha hecho la suelta de perdices y lo que pueda criar allí y nada es lo mismo. De la misma manera que la apertura de la veda se adelanta unos días en estos cotos debería permitirse cazar con perro y no esperar a agosto. Los permisos para el descaste del conejo los concede la Conselleria para paliar los daños causados en la agricultura. Normalmente en los cultivos de cereal, pero también en viñedos y frutales.

La mañana no se ha dado mal del todo, aunque he empezado errando el primer conejo de la temporada, que ha arrancado de mis pies al entrar en un reguero y prácticamente chafarlo. Para ser el primer día corrían que se las pelaban y estaban bastante espabilados, dando pocas oportunidades y evitando salir a terreno abierto.

A penas ha llovido durante la primavera y el terreno está muy seco. El conejo tiene un oído privilegiado. Conforme íbamos batiendo la mancha que nos han asignado, veíamos a los conejos corretear por delante de nosotros, guardando las distancias.

Me ha acompañado durante la jornada uno de los guardas de la finca, Juan Antonio.  Hay que ver la destreza con la que desolla los conejos. El secreto es hacerlo inmediatamente muerto el animal. Los limpia apretándoles el buche, sin necesidad de meterle la navaja. Yo soy incapaz de quitarles las tripas, antes y después y en épocas de calor es lo primero que se debe hacer, si no queremos tirar la caza al cubo de la basura.

El conejo en esta zona de Castilla La Mancha ha diezmado mucho, como consecuencia de enfermedades como la mixomatosis, aunque poco a poco su población se va recuperando. La que no levanta cabeza es la liebre, que prácticamente ha desaparecido y que antaño dio tan buenas jornadas de caza a cazadores y galgueros. Dicen que la causa son las autovías, que les ha cortado el paso.

Lo que sí se ha visto es bastante revuelo de palomas torcaces a lo largo de toda la mañana. Iban a comer a un campo de lentejas que hay en la finca. El problema es que cuando se abre la media veda ya han cambiado de lugar.

El día ha salido parcialmente nublado, lo que nos ha permitido estar en el campo, sin pasar excesivo calor hasta las 10 de la mañana. Más tarde es absurdo seguir cazando porque los conejos ya se han encerrado en las madrigueras.

A pesar de no llevar perro he matado un par de conejos a la carrera que te suben la autoestima. Da gusto revolcarlos a 20-25 metros. Al final la percha no ha sido mala del todo, 6 conejos y 18 tiros. Podía haberla ampliado con un par de conejetes más, pero no me puedo quejar.

A las 10 nos esperaban en la casa un grupo de cazadores y de amigos que habitualmente se reúnen los fines de semana para almorzar. Corpus nos ha preparado unas deliciosas sardinas, acompañadas de chorizos y rabo de toro. Todo un manjar, que en el campo sabe a gloria bendita.

 

 

 

miércoles, 15 de julio de 2015

No hay perdices

Llevo varias semanas pateando el monte, mejor dicho tractorando viñedos y barbechos  y no he visto ni un solo bando de perdices. Que digo bandos, ni siquiera una pareja!. Ahora que se ha cosechado el cereal y no hay siembras debería ser más fácil verlas. Con la siembra alta es más complicado. Hay quien dice,  sin embargo, que ha visto algunas polladas. En todo el término de Fontanars que cuenta con varios miles de hectáreas no debe haber más de un centenar de perdices. Siendo muy generoso en los números. Esta es la dramática situación en la que nos encontramos actualmente.

El año pasado no se abrió la veda para la perdiz, y sólo se permitió la caza del conejo,  y este año debería hacerse lo mismo porque para que las patirrojas vuelvan a poblar nuestros campos y viñas como antaño tendrá que pasar mucho tiempo .

La Sociedad de Cazadores L'Alfori estrena una nueva junta y nuevo presidente. Gente joven, con ganas de trabajar y de hacer bien las cosas. Esperemos y confiemos que sus decisiones vayan en la buena dirección por el bien de la caza y de todo el colectivo.

La temporada pasada para calmar la ansiedad de cazadores, que no pueden estar sin pegar un tiro ni tener a sus perros en las perreras se hizo una suelta de perdices y faisanes. En mi modesta opinión me parece un grave error, aunque se elijan zonas especificas para hacer las sueltas. Primero porque es más que probable que por alguna de aquellas se abatan perdices salvajes y segundo porque la suelta de perdices, sin ningún control sanitario y de forma indiscrimininada, es una fuente de transmisión de enfermedades para la perdiz autóctona y el peor enemigo que tiene, a no ser que queramos convertir aquello en un coto de caza intensivo. Si se hace, olvidémonos de la perdiz autóctona. Eso, sin mencionar, que la perdiz de "bote" atrae a toda clase de alimañas, ya que son una presa fácil, con lo cual, vienen zorras y jabalíes de otras zonas al encontrar aquí comida abundante y fácil.

La solución para recuperar la perdiz autóctona, no digo que sea fácil, pero conozco fincas en las que la perdiz había prácticamente desaparecido y tras una buena gestión cinegética se ha ido recuperando paulatinamente.

¿Y cómo se consigue hacer una buena gestión cinegética?

En primer lugar, controlando las alimañas. Hay exceso de urracas, zorros y jabalíes. De un tiempo a esta parte su número ha proliferado exponencialmente, siendo muy perniciosos para las especies de caza menor, especialmente, para la perdiz.

Otro aspecto muy importante que tiene que ver con la paulatina desaparición de las patirrojas es la utilización de productos fitosanitarios en el campo para combatir plagas en viñedos y frutales.

Algunos productos han sido ya prohibidos  por el Ministerio por su alta toxicidad. El veneno que durante años se ha echado al campo es una de las principales causas de su declive. Ahora se establecen unos controles más exhaustivos y rigurosos y hay también una mayor concienciación por parte de los agricultores.

La perdiz tiene numerosos enemigos, unos naturales y otros artificiales.

La comida y el agua no pueden faltar, sobre todo, cuando escasea en el campo. En épocas de calor es fundamental que beban. Por eso es importante colocar bebederos y comederos en puntos estratégicos del coto. En los lindes, por ejemplo, para atraer caza de otros acotados.

Si se opta por repoblar, ha de hacerse de forma controlada. Hay perdices que han pasado controles sanitarios y que son óptimas para el campo y la cría, pero en el mercado hay de todo. En todo caso hay que acudir a granjas que sean de total confianza.

Pero lo mejor es que la repoblación sea de forma natural. Con las parejas que año a año vamos dejando.

Recuperar la perdiz es labor de todos. De los cazadores principalmente, pero también de otros colectivos.

 

 

 

miércoles, 21 de enero de 2015

Entrañable reencuentro con Pepe Sala tirando a las patirrojas

Ir a cazar hoy ha sido motivo de doble satisfacción. En primer lugar porque después de varios meses me ha acompañado mi buen amigo Pepe Sala, que el pasado mes de diciembre fue sometido a una delicada operación quirúrgica, de la que se recupera satisfactoriamente.
Hemos cazado en el coto La Patirroja en El Bonillo.

La mañana ha comenzado con frío, pero con buen tiempo. A mitad mañana, sin embargo, ha cambiado el viento y el frío se ha hecho notar hasta bajar las temperaturas considerablemente por debajo de 0 grados. Además, el viento de tramontana que soplaba hacía que la sensación de frío fuera aún mayor.

Nos ha acompañado, Julián, que lleva desde los 18 años en la finca y la conoce como la palma de la mano.
El cazadero hoy ha sido otro distinto. La finca, que cuenta con más de 10.000 hectáreas tiene una orografía perfecta para la caza de la perdiz a mano o al salto, aunque también se organizan ojeos. Las hondonadas y barrancos lo hacen ideal también para esta modalidad cinegética.

A estas alturas de temporada, la perdiz está mucho más fuerte. Lleva tiempo en el campo y eso se nota.  Guarda bien las distancias. Los campos de cereal verdean en esta época del año y comienzan a verse las primeras perdices emparejadas.
El segundo motivo de satisfacción al que aludía al principio del escrito es que hoy me ha acompañado por primera vez Duba, una preciosa labradora, color chocolate de seis meses.

A los labradores con sólo salir un par de veces al campo y morder alguna que otra pieza no hace falta que nadie les enseñe a cobrar. Es innato de ellos.
No tienen buena muestra como el braco o el pointer, pero son muy resolutivos, además de obedientes. No creo que cambie de raza de perro.

Duba ha mostrado muy buenas maneras abatiendo el terreno. Incansable, no ha tenido miedo a entrar en los chaparros, a pesar de lo escarpado del terreno.
En cuanto a la caza, la perdiz ha dado mucho juego. Inaccesibles a veces, entumecidas otras por la escarcha de la mañana, no han aguantado las muestras de los perros.

Yo he empezado bien la mañana, abatiendo las primeras perdices y errando sólo un par de ellas.
He hecho un tiro precioso a una perdiz que ha movido Duba de debajo de un chaparro. No he contado los pasos, pero debía haber más de 60 hasta donde ha caído la perdiz.

No hay nada mejor para que un perro que empieza aprenda, que abatir una perdiz de ala en un sembrado. Cuando esto ha ocurrido, Duba ha ido veloz a su encuentro, sin percatarse de que había una malla protectora rodeando el campo para que no entren los conejos y estropeen la cosecha.
Terminando la jornada he tenido ocasión de tirar al único conejo que hemos visto. He conseguido abatirlo y Duba lo ha podido mordisquear.

Agarrotados y entumecidos por el frío pusimos fin a la jornada con una buena percha cada uno: 9 perdices cobradas y 1 conejo. Sala se echó al zurrón 11.
A la altura de Bonete comenzaban a caer los primeros copos de nieve.



lunes, 5 de enero de 2015

Del Sí se puede al No PODEMOS cazar


 

Aunque todavía conocemos muy poco acerca del programa de Podemos, hasta ahora lo único que ha trascendido es un borrador, que contiene algunas medidas económicas, que debe ser aprobado por la militancia, sí podemos barruntar , sin embargo, que los cazadores lo vamos a tener muy complicado si gobierna como pronostican todas las encuestas la formación de Pablo Iglesias.

Primero fue la prohibición de las corridas de toros en algunas plazas como la Monumental de Barcelona y ahora le toca el turno a otro tema muy espinoso que goza, además, de muy mala prensa y que se ha sometido a infinidad de debates: La caza. Caza, sí; caza, no. Defensores y detractores de una actividad ancestral como es la caza y que ahora está en el punto de mira de muchos colectivos que son partidarios de su prohibición.

Aunque se me ocurren muchas preguntas que formular, ahí van a vuelapluma algunas de ellas:

¿Qué persiguen estos grupos que se autodenominan ecologistas prohibiendo la caza? Sólo se me ocurre una cosa: Acabar con el maltrato animal.

Pero,¿ es la caza una forma de maltrato animal?. ¿Cuándo abatimos una perdiz, una codorniz o un tordo estamos, de verdad, maltratando al animal?. Yo, creo, sinceramente, que no.

En los mataderos donde se hacinan los animales: vacas, cerdos, gallinas o conejos,  que no han vivido nunca en libertad, en jaulas de apenas unos metros se matan para consumo humano miles  de estos animales todos los días. ¿Es esta una forma también de maltrato?. Sabemos, acaso,  cómo se hace el foie de pato?.

Esto nos llevaría a un debate ético-moral, que si ustedes están dispuestos podemos analizar en otra ocasión. Yo, creo, de verdad, que todos sabemos perfectamente cuando estamos maltratando un animal y contra el maltrato estamos todos. Y ante el menor atisbo de maltrato, hay que denunciar los hechos y aplicar todo el peso de la ley contra estos energúmenos, que se llaman cazadores.

 Una de las propuestas, que sí que se conocen y que recoge el partido animalista, una corriente dentro de Podemos es prohibir las carreras con galgos. Muchos de estos animales son sacrificados de forma espeluznante, cuando ya dejan de servir para la caza. Yo como cazador repudio y rechazo cualquier forma de maltrato animal. Y esta sí que lo es. Pero no podemos culpabilizar a todo el colectivo porque no sería justo porque me consta que muchos galgueros , la inmensa mayoría de ellos, rechazan absolutamente esta práctica abominable de acabar con la vida del animal,  ahorcándolo, tirándolo a un pozo o pegándole un tiro.

¿Qué consecuencias tendría la prohibición de la caza, por ejemplo, para el colectivo de agricultores, que tanto se quejan y con razón de los daños que provocan en la agricultura plagas como, por ejemplo, la del conejo?. Muchos municipios españoles han llegado a declarar  la emergencia cinegética para combatir la plaga de conejos, con escasos resultados, por cierto.

Digo conejos, como podría haber dicho jabalíes o zorros. La sobreabundancia de especies o sobrepoblación de fauna salvaje provoca innumerables y cuantiosos daños en la agricultura, arrasando cosechas y pastos, que suponen la ruina para muchos agricultores, que se ven abocados, ante la falta de ayudas, a abandonar sus campos y dejarlos yermos e improductivos que finalmente se convierten en masa forestal aumentado el riesgo de incendios.

¿Qué consecuencias tendría prohibir la caza para la economía de muchas regiones como Andalucía, Extremadura o Castilla La Mancha, donde la caza es el sustento para muchas familias, que viven gracias a esta actividad ancestral?. ¿Se han parado a pensar, el dinero extra que supone para estas familias, muchas de ellas en paro, el dinero que genera la caza?. Ojeos, caza en mano, tiradas de patos, de torcaz, de tordo, batidas, recechos, monterías. En de la organización de una cacería, ya sea de caza mayor o menor, interviene mucha gente.  Desde secretarios, cargadores, ojeadores hasta rehalas.

España es un destino turístico, no sólo de sol y playa. También cinegético. Franceses, italianos, rusos, portugueses y de otras partes del mundo, eligen España como principal destino cinegético por su gran riqueza y valor.

La caza mueve en España alrededor de 3.600 millones de euros y genera más de 50.000 puestos de trabajo.

Y para terminar y por no extenderme más, sólo espero y deseo, que antes de tomar una decisión, que podría ser irreversible y de catastróficas consecuencias se consulte al colectivo de cazadores y también, por supuesto, a los agricultores.